Riesgo climático · Sector agrario
Riesgo climático en la agricultura española: sequía, desertificación y el futuro del campo
El 74% del territorio español está en riesgo de desertificación y el seguro agrario pagó 804 millones de euros en indemnizaciones en 2025. El campo es, hoy, el sector donde el riesgo climático se mide en cosechas perdidas, no en proyecciones.
01 — Definición
Qué es el riesgo climático aplicado a la agricultura
El riesgo climático agrario es la probabilidad de que el cambio climático cause pérdidas medibles en una explotación, una comarca o un cultivo concreto. Sigue la misma fórmula que en cualquier otro sector: Riesgo = Amenaza × Exposición × Vulnerabilidad. La amenaza es la sequía, el granizo o una ola de calor; la exposición es la superficie cultivada y su valor económico; la vulnerabilidad es la capacidad del cultivo y del agricultor para resistir o recuperarse.
En España esta fórmula ya no es teórica. El campo es, junto al sector asegurador, el termómetro más fiable del riesgo climático real: cada sequía, cada granizada y cada DANA se traduce en una indemnización, una hectárea perdida o un empleo que desaparece. Si quieres repasar el marco general, puedes volver a la sección de riesgo climático o a la distinción entre riesgo físico y riesgo de transición.
02 — La amenaza principal
Sequía: la amenaza que más cuesta al campo español
La sequía es, de forma recurrente, el riesgo climático que más indemnizaciones genera en la agricultura española. Según datos de Agroseguro, el sistema de seguro agrario combinado gestionó en 2025 más de 113.000 siniestros sobre 1,46 millones de hectáreas, con 804 millones de euros en indemnizaciones: la segunda cifra más alta de los últimos 45 años, solo por detrás del récord de 2023 (1.235 millones de euros, impulsado por la sequía).
En 2025 el pedrisco y las tormentas desplazaron a la sequía como principal causa de siniestros, generando 530 millones de euros en indemnizaciones —casi dos tercios del total—. No es una buena noticia: indica que el riesgo climático agrario ya no depende de un solo fenómeno, sino de una acumulación de amenazas cada vez más frecuentes.
El impacto no se limita a las cuentas de las aseguradoras. El Banco de España estima caídas de cosecha superiores al 10% en el olivar de secano por la sequía prolongada, y distintos análisis del sector sitúan las pérdidas económicas entre 300 y 500 euros por hectárea en los cultivos más afectados. En los últimos dos años se han perdido más de 50.000 empleos rurales, concentrados sobre todo en Andalucía, Castilla-La Mancha y Cataluña. Para paliarlo, las administraciones han activado compensaciones de hasta 240 €/ha en regadío y 120 €/ha en secano para explotaciones con pérdidas superiores al 30%.
03 — El riesgo estructural
El avance de la desertificación
Más allá de la sequía puntual, España afronta un riesgo climático de carácter crónico: la desertificación. Según el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), el 74% del territorio español está clasificado en riesgo de desertificación, una cifra que convierte a España en el país de la Unión Europea más expuesto a este fenómeno.
La desertificación combina dos motores que se refuerzan entre sí: la sobreexplotación de acuíferos y suelos —ligada en buena parte a la conversión de cultivos de secano en regadío intensivo— y el cambio climático, que reduce las precipitaciones y aumenta la evapotranspiración. El MITECO ha puesto en marcha la nueva Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación, con un plan de aplicación para el periodo 2025-2027, precisamente para responder a esta urgencia. Puedes ver cómo avanza sobre el territorio español en nuestro mapa interactivo de desertificación.
| Zona | Cultivo principal afectado | Amenaza dominante | Nivel de riesgo |
|---|---|---|---|
| Andalucía (Jaén, Córdoba) | Olivar de secano | Sequía prolongada | Alto |
| Murcia / Almería | Hortícolas de regadío | Sobreexplotación de acuíferos + sequía | Alto |
| Castilla-La Mancha | Cereal de secano, viñedo | Sequía + desertificación | Alto |
| Interior de Cataluña | Cereal y frutales de secano | Sequía estructural | Alto |
| Extremadura | Dehesa, cereal | Sequía + desertificación | Medio-alto |
| Canarias | Viñedo, plátano | Desertificación + escasez hídrica | Medio-alto |
04 — Por cultivo
Qué cultivos están en mayor riesgo
No todos los cultivos afrontan el mismo nivel de riesgo climático. La exposición depende del régimen hídrico (secano frente a regadío), la zona y la capacidad de adaptación de cada especie.
Cereal de secano
Los cereales de secano han adelantado sus fases de crecimiento primaveral en las últimas tres décadas por el aumento de temperatura y la caída de precipitaciones, lo que reduce el llenado del grano y el rendimiento final.
Olivar de secano
El cultivo más castigado por la sequía reciente: caídas de cosecha superiores al 10% según el Banco de España, concentradas en Jaén, Córdoba y el resto del olivar andaluz no irrigado.
Viñedo mediterráneo
El estrés hídrico adelanta la vendimia y altera el grado alcohólico y la acidez del vino, obligando a replantear variedades y técnicas de cultivo en buena parte del arco mediterráneo.
Frutos de cáscara
Almendro, avellano y pistacho han recibido más de 18 millones de euros en ayudas públicas repartidas entre 16.000 agricultores tras varias campañas afectadas por la sequía.
El IPCC estima caídas de rendimiento agrícola de entre el 10% y el 25% para 2050 en el sur de Europa. La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) va más allá: la producción de trigo, maíz y remolacha podría reducirse hasta un 50% en la misma región si no se adoptan medidas de adaptación a gran escala.
05 — La respuesta
Cómo se está adaptando el sector agrario
Frente a este nivel de riesgo, el sector agrario español combina tres estrategias de adaptación que ya están en marcha:
Seguro agrario combinado
Gestionado por Agroseguro, es la principal herramienta de transferencia del riesgo climático en el campo. Con un capital asegurado histórico superior a 19.000 millones de euros, cubre sequía, helada, pedrisco e inundación tanto en secano como en regadío.
Modernización del regadío
Sustituir sistemas de riego por inundación o aspersión por riego localizado de alta eficiencia reduce el consumo de agua por hectárea y alivia la presión sobre acuíferos sobreexplotados, uno de los principales motores de la desertificación.
Ayudas públicas y PAC
Las compensaciones autonómicas (como los 7 millones de euros destinados por Andalucía a explotaciones de Granada y Almería) y los fondos de la Política Agraria Común actúan como red de seguridad para las explotaciones con pérdidas superiores al 30%, mientras el sector adopta variedades más resistentes a la sequía y al calor.
Sigue el riesgo climático en tiempo real
Sequía, incendios y temperaturas del mar actualizados cada día en el Observatorio.
Ver el Observatorio →FAQ
Preguntas frecuentes
El riesgo climático afecta a la agricultura española principalmente a través de la sequía estructural, la desertificación y los fenómenos extremos (granizo, DANA, olas de calor). En 2025 el seguro agrario pagó 804 millones de euros en indemnizaciones y el 74% del territorio español está clasificado en riesgo de desertificación, lo que reduce los rendimientos y aumenta los costes de producción.
Los más vulnerables son el cereal de secano, el olivar en zonas no irrigadas, el viñedo mediterráneo y los cultivos de regadío en el sureste (Murcia, Almería) que dependen de acuíferos sobreexplotados. El olivar de secano ha registrado caídas de cosecha superiores al 10% según el Banco de España.
El IPCC proyecta caídas de rendimiento agrícola de entre el 10% y el 25% para 2050 en el sur de Europa. La Agencia Europea de Medio Ambiente estima que la producción de trigo, maíz y remolacha podría reducirse hasta un 50% en la misma región si no se adoptan medidas de adaptación.
La desertificación es la degradación de tierras en zonas áridas y semiáridas causada por la sobreexplotación del suelo y el agua junto al cambio climático. Según el MITECO, el 74% del territorio español está en riesgo de desertificación, con mayor intensidad en el sureste peninsular, Canarias y el interior de Castilla-La Mancha.
El seguro agrario combinado (gestionado por Agroseguro) cubre sequía, helada, pedrisco, inundación y otros riesgos climáticos en cultivos de secano y regadío. En 2025 gestionó más de 113.000 siniestros sobre 1,46 millones de hectáreas, con 804 millones de euros en indemnizaciones, la segunda cifra más alta en 45 años.
Las principales vías de adaptación son la modernización del regadío para reducir el consumo de agua, el desarrollo de variedades más resistentes a la sequía, el seguro agrario como herramienta de gestión de riesgo, y las ayudas públicas de la PAC y de los gobiernos autonómicos para explotaciones con pérdidas superiores al 30%.
Sigue explorando en CalentamientoGlobal.es
Fuentes y referencias
- Agroseguro / Agronews — Siniestralidad del seguro agrario combinado 2025
- MITECO — La desertificación en España y Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación
- MITECO — Impactos, vulnerabilidad y adaptación al cambio climático en el sector agrario
- El Economista — Pérdidas por sequía en el campo español (300-500 €/ha)
- El Jornalero — Impacto de la sequía 2025 en agricultura y empleo rural
- CalentamientoGlobal.es — Sección de riesgo climático en España
