viernes, octubre 16

Observatorio climático

La Amazonía, en directo: ríos, incendios y deforestación

La Amazonía no se mide con una cifra al año. Aquí está lo que se puede ver cada día: cuánta agua llevan sus grandes ríos comparada con lo normal para esa misma fecha, y dónde está ardiendo ahora mismo. Nueve ríos, cinco países, y los focos de fuego de toda la panamazonía, con su fuente y su fecha en cada cifra.

8,47 M km²
de Amazonía: diecisiete veces España, repartida entre nueve países
RAISG · límite integrado
189.700
m³/s lleva el Amazonas en Óbidos de media: una quinta parte del agua dulce que llega al mar
GloFAS 1997-2025
410 pueblos
indígenas, 82 de ellos sin contacto, en el 27,5 % del territorio
RAISG
2 veces al día
se actualizan el caudal de nueve ríos y los focos de fuego de la panamazonía
Copernicus · INPE

El agua: nueve ríos frente a su propia historia

Un caudal en metros cúbicos por segundo no dice nada por sí solo. Lo que informa es la comparación: cada río contra lo que llevaba él mismo un 13 de septiembre de los últimos 29 años. El dato viene del modelo GloFAS del servicio de emergencias de Copernicus, que simula el caudal sobre una rejilla de 5 km; es una estimación, no un aforo.

El fuego: dónde está ardiendo hoy

Cada punto es un foco térmico detectado por satélite, no un incendio: un solo fuego grande genera decenas de focos y una quema agrícola pequeña genera uno. El Programa Queimadas del INPE brasileño publica estos datos varias veces al día para toda América del Sur, con el país, el estado y el bioma de cada detección. Para comparar con años anteriores no vale sumar todos los satélites —hoy hay doce y en 2010 había tres—, y por eso el bloque cuenta aparte la serie del satélite de referencia.

Qué es la Amazonía y qué es el Amazonas

Las dos palabras se usan como sinónimos y no lo son. El Amazonas es un río; la Amazonía es la región que ese río organiza: la mayor selva tropical continua del planeta, repartida entre nueve países. Para enredarlo del todo, «Amazonas» es también el nombre de un estado de Brasil, de un departamento de Colombia y de otro de Perú, y de una región de Venezuela. Cuando en esta página se habla del río, se dice río; cuando se habla del bosque, se dice Amazonía o selva amazónica.

El bosque no es una masa uniforme. Hay selva de tierra firme, bosques inundables que pasan meses bajo el agua —las várzeas y los igapós—, sabanas, humedales y el pie de monte andino. Esa variedad es la razón de que la Amazonía concentre tanta vida, y también de que un mismo dato —cuánto ha llovido, cuánto se ha quemado— signifique cosas distintas según en qué parte caiga.

Cuántos países tiene la Amazonía y cuánta superficie ocupa

Nueve: Brasil, Perú, Colombia, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Guyana, Surinam y la Guayana Francesa. Brasil se lleva cerca del 60 % de la superficie, y por eso casi todas las cifras oficiales que circulan son brasileñas: es donde mejor se mide.

La superficie depende de dónde se trace la raya, y conviene saberlo antes de citar un número:

  • 8,47 millones de km² si se usa el límite integrado que maneja la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (RAISG), que combina criterios biogeográficos, hidrográficos y administrativos.
  • 6,93 millones de km² si se cuenta solo la cuenca hidrográfica.
  • En torno a 6,7 millones de km² si se cuenta solo el bioma amazónico, que es el criterio que usa el INPE en Brasil y el que utiliza el bloque de incendios de esta página.

Para hacerse una idea: el límite más amplio equivale a unas diecisiete veces España. Que las fuentes serias den cifras distintas no es un error; es que están midiendo cosas distintas.

El río Amazonas: dónde nace, cuánto mide y por qué es el más caudaloso

Dónde nace el río Amazonas

En los Andes peruanos, a más de 5.000 metros de altitud. El origen más aceptado desde 2010 es la quebrada de Apacheta, en las faldas del nevado Mismi (región de Arequipa), desde donde el agua baja por el Apurímac y el Ucayali hasta formar el Amazonas propiamente dicho. Sorprende a casi todo el mundo: el río de la selva empieza en un glaciar.

Cuánto mide

Entre 6.400 y 7.000 kilómetros, según qué naciente se acepte y por dónde se mida el delta. La medición de 2010 dio 6.400 km; la Sociedad Geográfica de Lima defiende 7.062. De ahí viene la vieja discusión con el Nilo (6.671 km) sobre cuál es el río más largo del mundo, que sigue sin cerrarse porque depende de decisiones de método, no de una cinta métrica.

Por qué es el río más caudaloso del planeta

Porque ningún otro le llega de lejos. El Amazonas descarga del orden de 200.000-230.000 m³/s de media al Atlántico, y hasta unos 300.000 en aguas altas: cerca de una quinta parte de toda el agua dulce que los ríos del mundo llevan a los océanos. Recibe más de mil afluentes, de los cuales unos veinticinco superan los 1.000 km. En su estuario, frente a la isla de Marajó, la desembocadura alcanza los 240 km de ancho y el agua dulce se nota mar adentro.

Ese caudal es justo lo que mide el bloque del principio de esta página, río por río y día a día. Y ahí está la clave para leerlo bien: un número grande no dice nada por sí solo. Lo que informa es compararlo con lo que ese mismo río llevaba en esa misma fecha en años anteriores, que es lo que hace la escala de percentiles.

Los grandes ríos de la Amazonía, uno a uno

El Amazonas no es un río: es un sistema. Recibe más de mil afluentes y una docena de ellos serían, por sí solos, ríos de primer orden en cualquier otro continente. Estos son los nueve que mide el bloque de arriba, con su longitud y con el caudal medio que el modelo GloFAS calcula en el punto exacto donde está medido —la serie completa de 1997 a 2025—, para que el número del día se pueda leer contra su propia normalidad:

RíoDónde se mideLongitudCaudal medio
m³/s
Mín – máx del año
m³/s
AmazonasÓbidos (Brasil)6.400–7.000 km189.70090.900 – 288.300
SolimõesManacapuru (Brasil)tramo del Amazonas101.20050.800 – 154.700
Amazonas (alto)Iquitos (Perú)tramo alto31.70016.300 – 48.600
Río NegroManaos (Brasil)2.250 km34.60020.400 – 60.800
MadeiraPorto Velho (Brasil)3.239 km20.1005.600 – 44.000
TapajósItaituba (Brasil)1.900 km12.6003.600 – 27.100
XingúAltamira (Brasil)1.640 km8.5001.300 – 22.100
BeniRurrenabaque (Bolivia)1.130 km2.800900 – 6.600
PutumayoPuerto Leguízamo (Colombia)1.610 km2.0001.100 – 3.200

Longitudes: valores de referencia habituales para cada río. Caudales: media diaria del reanálisis GloFAS 1997-2025 en la celda donde se mide, no en la desembocadura — por eso el Madeira aparece con 20.100 m³/s en Porto Velho y no con los ~31.000 que lleva al juntarse con el Amazonas.

Lo que cuenta cada uno

El Río Negro es el segundo afluente más caudaloso del mundo y el único de esta lista que casi todo el mundo ha visto en foto: en Manaos se junta con el Solimões y las dos aguas —una negra de taninos, otra parda de sedimento andino— corren pegadas kilómetros sin mezclarse. Es el famoso encuentro de las aguas, y ocurre porque llevan temperatura, densidad y velocidad distintas. También es el río donde se mide el estiaje que marcó el récord de 2024.

El Madeira es el mayor afluente por volumen y el que baja de los Andes bolivianos cargado de sedimento; el Tapajós y el Xingú son ríos de aguas claras, con una estacionalidad brutal —el Xingú puede multiplicar por diecisiete su caudal entre el estiaje y la crecida— y ambos están rodeados del arco de deforestación. El Beni y el Putumayo están ahí por una razón: son la Amazonía boliviana y la colombiana, las dos que se pierden cuando solo se mira a Brasil.

Un apunte de método que da confianza en el resto: estas medias modelizadas coinciden bien con las medidas publicadas —Manacapuru ~101.000 frente a los ~103.000 de la literatura, Iquitos ~31.700 frente a ~32.000, Tapajós ~12.600 frente a ~13.500—. GloFAS no mide, simula; pero simula razonablemente.

Quién vive en la Amazonía

Unos 33,5 millones de personas, y aquí viene el dato que rompe el tópico: casi el 63 % vive en ciudades. Manaos pasa de dos millones de habitantes; Iquitos, Belém o Santa Cruz son urbes grandes. La imagen de una selva vacía es falsa.

Viven además 410 pueblos indígenas, de los cuales 82 permanecen en aislamiento voluntario. Sus territorios ocupan el 27,5 % de la Amazonía —2,3 millones de km²— y esto no es un detalle cultural sino un dato ambiental de primer orden: los estudios que comparan imágenes de satélite dentro y fuera de esos territorios encuentran sistemáticamente mucha menos deforestación dentro. Donde hay título reconocido, el bosque aguanta mejor.

Qué animales y qué plantas hay

La Amazonía alberga en torno al 10 % de las especies conocidas del planeta, con unas 16.000 especies de árboles descritas y más de 2.000 de peces. Jaguar, anaconda, perezoso, guacamayo, caimán negro, harpía, delfín rosado de río, el pirarucú —uno de los peces de agua dulce más grandes del mundo—, y una cantidad de insectos que nadie ha terminado de contar. Cada año se siguen describiendo especies nuevas: no es una selva explorada, es una selva a medio inventariar.

En plantas, la lista corta que todo el mundo reconoce incluye la victoria regia, el árbol de caucho, la castaña amazónica, el cacao y el açaí. La lista larga es una de las razones por las que la deforestación importa más de lo que sugiere cualquier cifra de hectáreas: se pierde lo que aún no se ha estudiado.

La deforestación del Amazonas: qué se ha perdido y por qué

Deforestar es eliminar el bosque y cambiar el uso del suelo. No es lo mismo que degradar, que es dejarlo en pie pero herido —tala selectiva, fuego bajo el dosel, fragmentación por carreteras—, y la degradación afecta a mucha más superficie de la que aparece en las estadísticas de deforestación.

Acumulado histórico: se han perdido en torno a 850.000 km² de bosque amazónico desde la colonización europea, con Brasil concentrando la mayor parte. Según cómo se cuente el total original, eso supone entre el 13 % y el 20 % del bosque. La horquilla vuelve a ser de método, no de ideología.

Causas

Por orden de peso: pasto para ganado —con diferencia la primera—, cultivos como la soja, tala ilegal, minería de oro (que además envenena los ríos con mercurio) y la apertura de carreteras, que no deforesta mucho por sí misma pero abre la puerta a todo lo demás. El fuego casi nunca es espontáneo: en la Amazonía húmeda, el bosque sano no arde solo.

Consecuencias

Menos lluvia —la selva recicla su propia agua y alimenta los «ríos voladores» que riegan el centro-sur de Sudamérica—, más carbono en la atmósfera, pérdida de biodiversidad y un riesgo del que la comunidad científica lleva años avisando: el punto de inflexión. Si la pérdida acumulada se acerca al 20-25 %, combinada con el calentamiento y las sequías, partes de la selva podrían pasar a un estado de sabana del que no se vuelve. No es una profecía con fecha: es un umbral estimado, y por eso importa vigilar la tendencia y no el titular de un año suelto.

Esa tendencia, ahora mismo, tiene dos direcciones opuestas a la vez. En la Amazonía brasileña las alertas de deforestación llevan desde 2023 cayendo y en 2026 han marcado mínimos de la serie; en la Amazonía colombiana, en cambio, subieron con fuerza en el primer trimestre de 2026. Hablar de «la Amazonía» como un solo bloque, en 2026, es perder la mitad de la historia.

¿Es el Amazonas el pulmón del planeta?

No, y conviene decirlo claro porque la frase se repite en cada crisis de incendios. La cifra popular —que la Amazonía produce el 20 % del oxígeno del mundo— nació de una confusión: la selva aporta en torno a un 20 % de la fotosíntesis terrestre, que no es lo mismo que el oxígeno del aire.

El propio bosque consume casi todo el oxígeno que fabrica: los árboles respiran de noche y los microorganismos que descomponen la hojarasca se comen aproximadamente la mitad de lo producido. El balance neto es prácticamente cero, como han explicado ecólogos como Yadvinder Malhi (Oxford), que sitúa la aportación bruta entre el 9 % y el 16 %, o Jonathan Foley, que la baja al 6 %. El oxígeno que respiramos viene sobre todo del fitoplancton oceánico acumulado durante cientos de millones de años.

Que no sea el pulmón no la hace menos importante: es el aire acondicionado y el depósito de carbono. Regula la lluvia de medio continente, almacena del orden de 150.000-200.000 millones de toneladas de carbono y devuelve a la atmósfera una humedad sin la cual la agricultura del sur de Brasil y del norte de Argentina no sería la que es. El argumento bueno no necesita el dato falso.

Por qué se quema y por qué se seca

Se quema porque alguien prende fuego. La secuencia habitual es talar, dejar secar la biomasa y quemarla para abrir pasto: por eso los focos se concentran en el arco de deforestación, en la estación seca, y por eso el mapa de esta página dibuja una media luna y no una mancha aleatoria. En años de sequía extrema el fuego se descontrola y entra en bosque en pie, que es cuando el daño deja de ser reversible en una generación.

Y se seca por temporadas: la Amazonía tiene un ciclo anual enorme, con crecidas y estiajes de más de diez metros de diferencia en el mismo punto. Lo anómalo de los últimos años no es que baje el agua, sino cuánto baja: en 2024 el Río Negro marcó en Manaos el nivel más bajo en 122 años de registro. El bloque de ríos de esta página existe precisamente para distinguir las dos cosas —el ciclo normal y la anomalía— sin tener que creerse a nadie: el percentil lo dice solo.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos km² tiene la Amazonía? Entre 6,7 y 8,47 millones de km² según el criterio: bioma, cuenca hidrográfica o límite integrado.

¿Qué países comparten el Amazonas? Nueve: Brasil, Perú, Colombia, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Guyana, Surinam y la Guayana Francesa.

¿Dónde desemboca el río Amazonas? En el Atlántico, en un estuario de unos 240 km de ancho junto a la isla de Marajó (Brasil).

¿Cuál es el río más largo del mundo? Sigue en discusión. Amazonas y Nilo están tan cerca que la respuesta depende de qué naciente y qué desembocadura se acepten.

¿Cuánta agua lleva el Amazonas? Del orden de 200.000-230.000 m³/s de media; alrededor de una quinta parte del agua dulce que llega desde los ríos a los océanos.

¿Se puede ver la deforestación del Amazonas en tiempo real? En tiempo real, no. Los focos de fuego sí se detectan varias veces al día por satélite —es lo que muestra el mapa de arriba—, pero la deforestación se publica en alertas mensuales y en una tasa anual consolidada, porque hace falta comprobar que lo que se ve en la imagen es una tala y no una nube.

Cómo está hecho esto

  • Caudales. Modelo GloFAS v4 (Copernicus Emergency Management Service / ECMWF), servido por Open-Meteo. Las coordenadas de cada estación están fijadas sobre la celda del cauce principal: en una rejilla de 5 km, la celda contigua al Amazonas devuelve 0,09 m³/s en vez de 85.000. El percentil compara el valor del día con todo el reanálisis disponible en esa celda, en una ventana de ±7 días alrededor de la misma fecha.
  • Fuego. Programa Queimadas, INPE (Brasil), ficheros diarios abiertos de América del Sur. Amazonía = bioma Amazônia en Brasil (el campo oficial del propio INPE) y departamentos amazónicos completos en Perú, Bolivia, Colombia, Ecuador, Venezuela y las Guayanas. Los territorios de transición —Santa Cruz, Meta, Vichada— se contabilizan aparte y no entran en el total.
  • Actualización. Dos pasadas diarias, a las 07:20 y las 17:20 UTC. Cada bloque muestra la fecha del dato que está sirviendo, y el archivo diario de focos se guarda desde el primer día: el INPE solo mantiene unos cuatro meses de ficheros diarios.