Análisis de datos climáticos
El cambio climático, contado con datos
Los gráficos no opinan: enseñan. En esta sección tomamos las grandes series de datos del clima —temperatura, CO₂, energía, emisiones— y las cruzamos para que se vea, de un vistazo, qué está pasando y por qué. Análisis con fuentes oficiales, sin dramatismo y sin humo: solo lo que dicen los números cuando se ponen uno al lado del otro.
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Por qué los datos
Ver el clima a través de los datos
Hay una parte del cambio climático que se entiende mejor mirando que leyendo: la de los datos. Esta sección se dedica a coger las grandes series del clima y ponerlas a dialogar entre sí.
Una serie de temperaturas de 150 años, la curva del CO₂ subiendo sin pausa desde 1958 o el precio de la energía solar cayendo un 90% en una década dicen, en un solo gráfico, más que mil titulares. El clima es probablemente el fenómeno mejor medido de la historia humana: miles de estaciones meteorológicas, satélites, boyas oceánicas y registros que se remontan a mediados del siglo XIX generan un volumen de datos abrumador.
El reto no es tener cifras, sino saber leerlas: distinguir la señal del ruido, la tendencia de la anécdota y la correlación de la casualidad. Aquí analizamos esas series con criterio y citando siempre la fuente original, para que cualquiera pueda descargar los datos y comprobar de dónde sale cada número. Sin dramatismo y sin humo: solo lo que dicen los datos cuando se colocan uno al lado del otro.
De dónde salen los números
Las fuentes con las que trabajamos
Ningún análisis vale más que su fuente. Estos son los organismos que producen y publican los datos climáticos de referencia mundial, casi todos de acceso abierto.
El corazón de la sección
Las correlaciones que explican el calentamiento
Un dato aislado impresiona; dos datos cruzados explican. Estos son los cruces que condensan buena parte de la historia del clima en un solo eje de coordenadas.
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El clima, el fenómeno mejor medido de la historia
Cuando alguien duda de si el planeta se calienta, la respuesta no es una opinión, sino un archivo. Desde 1850 existen registros instrumentales de temperatura suficientemente amplios para reconstruir la evolución global; desde 1958, la curva de Keeling mide sin interrupción el CO₂ de la atmósfera; desde los años setenta, los satélites vigilan el hielo, el mar y la vegetación con una cobertura que ninguna generación anterior tuvo. Toda esa información es pública y, en su mayoría, gratuita.
La fortaleza del diagnóstico climático está precisamente en que no depende de un único indicador. La temperatura del aire, el contenido de calor de los océanos, el nivel del mar, la extensión del hielo marino, el retroceso de los glaciares y la concentración de gases de efecto invernadero son mediciones independientes, hechas por instrumentos distintos y equipos distintos, y todas apuntan en la misma dirección. Es lo que en ciencia se llama consiliencia: cuando pruebas que no tienen nada que ver entre sí cuentan la misma historia, esa historia es difícil de discutir.
El objetivo de esta sección es hacer accesible ese archivo. No se trata de acumular gráficos por acumularlos, sino de elegir los que mejor explican una idea y acompañarlos del contexto necesario para entenderlos. Un buen análisis de datos climáticos no es el que más asusta, sino el que mejor resiste que lo comprueben.
Preguntas frecuentes
Dudas sobre los datos del clima
¿Qué es el análisis de datos climáticos?
Es el estudio de las grandes series de datos que describen el clima —temperatura, concentración de CO₂, emisiones, consumo de energía, nivel del mar— para identificar tendencias, relaciones y patrones. En lugar de basarse en impresiones, parte de mediciones verificables procedentes de organismos como NOAA, la OMM, Copernicus o el IPCC, y las representa en gráficos que hacen visible lo que las cifras sueltas no muestran.
¿Por qué el CO₂ y la temperatura suben a la vez?
Porque el dióxido de carbono es un gas de efecto invernadero: retiene parte del calor que la Tierra devolvería al espacio. Es un mecanismo físico conocido desde el siglo XIX. Al quemar combustibles fósiles añadimos CO₂ a la atmósfera —ya por encima de las 425 ppm, frente a las 280 preindustriales— y esa acumulación se traduce en un aumento sostenido de la temperatura media global, que en 2024 superó por primera vez los 1,5 °C respecto a la era preindustrial.
¿De dónde salen los datos del cambio climático?
De redes de observación públicas y en su mayoría de acceso abierto: estaciones meteorológicas, satélites (Copernicus, NASA), boyas oceánicas, observatorios de CO₂ como Mauna Loa (curva de Keeling, desde 1958) y bases de datos agregadas como Our World in Data. En esta sección citamos siempre la fuente original de cada gráfico para que cualquiera pueda descargar los datos y comprobarlos.
¿Se puede fiar uno de los gráficos sobre el clima?
De los que citan su fuente y no manipulan la escala ni el rango de fechas, sí. Conviene desconfiar de los gráficos sin origen, con ejes recortados a conveniencia o que confunden correlación con causalidad. La mejor garantía es que el dato sea reproducible: si puedes ir a la fuente y llegar al mismo número, el gráfico es honesto.
¿Cuáles son los mejores indicadores para seguir el calentamiento?
Los cuatro más robustos son la temperatura media global (anomalía respecto a 1850-1900), la concentración de CO₂ atmosférico, el contenido de calor de los océanos —que absorben más del 90% del exceso de energía— y el nivel del mar. Juntos ofrecen una imagen difícil de discutir, porque proceden de sistemas de medición independientes que apuntan en la misma dirección.
¿Correlación es lo mismo que causalidad en el clima?
No siempre, y esa es una de las claves para leer bien los datos. Que dos variables evolucionen juntas puede deberse a azar, a una tercera causa común o a una relación real. En el caso del CO₂ y la temperatura, además de una correlación muy estrecha existe un mecanismo físico —el efecto invernadero— demostrado en laboratorio y respaldado por la física básica, por lo que sí hablamos de causa. En otros cruces, en cambio, la relación es solo estadística y hay que interpretarla con cuidado.
Fuentes y referencias: NOAA — Tendencias de CO₂ · Organización Meteorológica Mundial (OMM) · Copernicus Climate Change Service · Our World in Data · IPCC — Sexto Informe (AR6)
Datos actualizados a julio de 2026. Concentración de CO₂ y récord de temperatura correspondientes a los registros de 2024-2025.