sábado, septiembre 12

Historia · España y el mundo

El clima en la historia: cuando el tiempo cambió el curso de las cosas

Riadas que borraron ciudades, erupciones que dejaron un continente sin verano, sequías que provocaron hambrunas y olas de frío que congelaron ríos hoy templados. Reconstruimos los grandes eventos climáticos de la historia con las fuentes originales —archivos, marcas de agua, registros parroquiales, series instrumentales— y verificamos cada cifra antes de publicarla. Porque muchas de las que circulan no resisten una comprobación.

+1.000

muertos en la riada de Santa Teresa de 1879, la inundación más letal registrada en España

CHS

VEI 7

alcanzó el Tambora en 1815, la mayor erupción volcánica documentada de la historia

Smithsonian GVP

1816

el «año sin verano»: cosechas perdidas y carestía en Europa y Norteamérica

NOAA

s. XVI

desde donde los archivos de rogativas permiten reconstruir sequías e inundaciones en España

Univ. de Barcelona

La sección

Los grandes episodios climáticos del pasado, contados con datos

Qué encontrarás aquí y en qué se diferencia de una enciclopedia.

En El clima en la historia reconstruimos inundaciones, erupciones, sequías, hambrunas y olas de frío que marcaron a las sociedades que las vivieron. Cada ficha parte de las fuentes originales —archivos municipales y parroquiales, boletines de la época, marcas de agua, series instrumentales— y contrasta las cifras que circulan sobre el episodio antes de darlas por buenas.

Esa comprobación no es un adorno. Muchos de los datos más repetidos sobre catástrofes históricas son estimaciones antiguas que han perdido por el camino su contexto o su unidad, y que hoy se citan como si fueran mediciones. Cuando encontramos una, lo decimos y explicamos por qué.

Además, cada episodio se enlaza con los datos actuales del Observatorio climático: el estado de los embalses de la cuenca que se desbordó, la temperatura del mar que alimentó la tormenta, la precipitación acumulada de la provincia afectada. El pasado sirve para leer el presente.

Fundamentos

¿Qué es un evento climático histórico?

Una definición para saber de qué estamos hablando.

Un evento climático histórico es un episodio meteorológico o climático extremo ocurrido en el pasado del que se conserva registro documental o instrumental suficiente para reconstruirlo: una riada, una sequía prolongada, un invierno excepcional, una erupción volcánica con efectos sobre el clima global.

Conviene distinguirlo del paleoclima. La paleoclimatología reconstruye el clima de milenios o millones de años a partir de indicadores naturales —testigos de hielo, sedimentos, polen— y trabaja con promedios de largo plazo. La climatología histórica, en cambio, se ocupa de los últimos cinco o seis siglos y utiliza sobre todo fuentes escritas: puede fechar un episodio con precisión de días y, a veces, de horas.

La diferencia importa. Un evento histórico bien documentado permite responder preguntas que el paleoclima no alcanza: cuánto llovió aquel día concreto, cuántas personas murieron, qué fallaron las defensas. Es decir, permite comparar directamente con lo que ocurre hoy.

Clasificación

Tipos de eventos climáticos históricos

Los grandes grupos en los que se ordenan estos episodios.

🌊

Inundaciones y riadas

Avenidas catastróficas de las que quedan marcas de agua, actas municipales y recuentos de víctimas. En España se concentran en el arco mediterráneo y en el otoño.

🌋

Erupciones y enfriamientos

Grandes erupciones que inyectan aerosoles en la estratosfera y enfrían el planeta durante meses o años. Tambora en 1815 y Laki en 1783 son los casos de referencia.

🏜️

Sequías y hambrunas

Periodos secos prolongados documentados en rogativas, precios del grano y registros de cosechas. La consecuencia histórica no era la sed, era el hambre.

❄️

Inviernos y olas de frío extremas

Episodios de la Pequeña Edad de Hielo con ríos helados y puertos bloqueados, reconstruidos a partir de crónicas, pinturas y registros portuarios.

Metodología

Cómo sabemos qué tiempo hacía hace 400 años

Las fuentes que permiten reconstruir un clima sin termómetros.

Antes de que existieran las redes de observación —en España, sistemáticas solo desde finales del siglo XIX— el clima dejó rastro en documentos que no se escribieron para hablar del tiempo. Reconstruirlo consiste en leerlos de otra manera.

  • Rogativas Ceremonias religiosas pro pluvia (para pedir lluvia) y pro serenitate (para que pare) anotadas en actas capitulares y municipales desde el siglo XVI. Su frecuencia y su escala de solemnidad funcionan como un índice de sequía o de exceso hídrico. Es la fuente que ha permitido a equipos como el de la Universidad de Barcelona reconstruir series españolas de cuatro y cinco siglos.
  • Marcas de agua Cotas grabadas en fachadas, iglesias y puentes tras una avenida. Combinadas con la sección del cauce en ese punto, permiten estimar el caudal máximo de crecidas anteriores a cualquier estación de aforo.
  • Registros parroquiales Libros de difuntos que fechan y a veces explican cada muerte. Son la base de los recuentos de víctimas fiables de las grandes catástrofes históricas.
  • Prensa y boletines Diarios locales, boletines de juntas de socorro y grabados de la prensa ilustrada. Aportan cronología hora a hora, pero también rumores: hay que contrastarlos.
  • Indicadores naturales Anillos de crecimiento de los árboles, sedimentos lacustres y testigos de hielo. Menos precisos en fecha, imprescindibles para situar un episodio en su contexto climático.

Nuestra regla de verificación

Toda cifra publicada en esta sección se etiqueta según lo que es: medición (instrumental y trazable), reconstrucción (calculada a partir de evidencia física, como una marca de agua) o estimación de época (dato contemporáneo al suceso, sin método verificable). Cuando una cifra muy difundida no resiste la comprobación, lo explicamos en la propia ficha en lugar de omitirla en silencio. Si detecta un error, escriba a contacto@calentamientoglobal.es: lo corregimos y lo hacemos constar.

Contexto nacional

Los grandes episodios climáticos de la historia de España

Un mapa cronológico de los eventos mejor documentados.

EpisodioAñoZonaQué ocurrió
Riada de San Calixto1651Cuenca del SeguraCrecida de magnitud comparable a la de 1879; en torno a 1.000 muertos en Murcia y Orihuela.
Pequeña Edad de Hielos. XIV–XIXToda la PenínsulaFase fría con avance de los glaciares pirenaicos y máximos de rogativas documentados.
Erupción del Laki1783Islandia · efectos en EuropaLa «niebla seca» sulfurosa cubre el continente; verano anómalo e invierno siguiente extremo.
Año sin verano (Tambora)1816Hemisferio norteEnfriamiento global tras la erupción de 1815; malas cosechas y carestía en Europa.
Riada de Santa Teresa1879Segura · Murcia y OrihuelaMáximo histórico de caudal en ambas ciudades. Más de 1.000 muertos.
Riada de Puerto Lumbreras y Lorca1973Guadalentín · MurciaMás de 300 mm en 24 h en cabecera; más de 100 muertos por desbordamiento de ramblas.
Pantanada de Tous1982Júcar · La RiberaRotura de la presa tras una gota fría extrema. Punto de inflexión en la vigilancia meteorológica española.
Riada de la Safor1987Oliva y Gandía · ValenciaRécord nacional de precipitación en 24 horas: 817 mm en Oliva.

Los episodios con ficha publicada aparecen enlazados en el listado superior de esta página.

Por qué importa

Para qué sirve estudiar el clima del pasado

No es nostalgia: es la referencia con la que se mide el presente.

Los eventos históricos son la línea de base de casi todo lo que hoy discutimos sobre clima extremo. Sin saber cada cuánto se producía una avenida como la de 1879, no se puede calcular un periodo de retorno; sin periodo de retorno no se dimensiona una presa, no se traza un mapa de zona inundable y no se fija una prima de seguro.

También son la referencia de la ciencia de la atribución, que compara la probabilidad de un episodio en el clima actual frente a la que habría tenido en un clima sin calentamiento. Esa comparación necesita series largas y fiables, y las series largas empiezan en los archivos.

Y hay una lección que se repite ficha tras ficha: entre 1879 y hoy la mortalidad de las grandes inundaciones españolas ha caído de forma drástica, gracias a las defensas y sobre todo a los sistemas de aviso. El daño material, en cambio, no ha dejado de crecer, porque cada década hay más construido en la llanura de inundación. Lo que ha cambiado no es tanto el fenómeno como la exposición.

Preguntas frecuentes

Dudas sobre el clima en la historia

Las que más se repiten al hablar de eventos climáticos del pasado.

¿Cuál fue la peor catástrofe climática de la historia de España?

En número de víctimas documentadas, la riada de Santa Teresa del 15 de octubre de 1879, con más de 1.000 muertos en la cuenca del Segura, principalmente en Murcia y Orihuela. La riada de San Calixto de 1651, en la misma cuenca, pudo alcanzar una magnitud similar, pero su recuento de víctimas es mucho menos seguro.

¿Cómo se sabe qué tiempo hacía antes de que hubiera termómetros?

Mediante fuentes documentales: actas municipales y capitulares, registros de rogativas, libros parroquiales de difuntos, precios del grano, marcas de agua en edificios y crónicas de la época. A esto se suman indicadores naturales como los anillos de los árboles o los sedimentos. La combinación permite reconstruir sequías, inundaciones e inviernos extremos de los últimos cinco siglos con bastante precisión.

¿Qué fue el «año sin verano»?

El año 1816, en el que amplias zonas del hemisferio norte sufrieron un verano anormalmente frío con heladas fuera de temporada, malas cosechas y carestía. La causa fue la erupción del volcán Tambora, en Indonesia, en abril de 1815: los aerosoles de azufre inyectados en la estratosfera reflejaron parte de la radiación solar y enfriaron el planeta durante meses.

¿Qué fue la Pequeña Edad de Hielo?

Una fase relativamente fría que se extendió aproximadamente entre los siglos XIV y XIX en el hemisferio norte, con avances glaciares, inviernos rigurosos y episodios de ríos helados. No fue un enfriamiento uniforme ni global, sino una sucesión de décadas frías intercaladas con otras templadas. En España dejó huella en los glaciares pirenaicos y en los picos de rogativas de los archivos.

¿Los eventos extremos del pasado demuestran que el cambio climático no existe?

No. Que siempre haya habido sequías, riadas y olas de calor es precisamente el punto de partida: lo que la ciencia mide no es su existencia, sino el cambio en su frecuencia e intensidad. Comparar un episodio actual con su equivalente histórico es justamente el método que permite detectar esa señal, y hacerlo bien exige que las cifras del pasado estén verificadas.

¿Por qué las inundaciones históricas españolas llevan nombre de santo?

Porque se nombraban por el santoral del día en que ocurrieron, la forma habitual de fechar sucesos en una sociedad que organizaba el calendario en torno a las fiestas religiosas. De ahí la riada de Santa Teresa (15 de octubre de 1879) o la de San Calixto (14 de octubre de 1651), ambas en la cuenca del Segura y con un día de diferencia en el calendario.

Del pasado al dato de hoy

Embalses, temperatura del mar, avisos, incendios y sequía, actualizados a diario.

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Fuentes: AEMET · Confederación Hidrográfica del Segura · IPCC — AR6 · Organización Meteorológica Mundial · Copernicus · Smithsonian Global Volcanism Program · NOAA NCEI