domingo, julio 12

Temperaturas medias en España

Temperaturas medias en España por provincias | Evolución histórica | CalentamientoGlobal.es
📊 Datos climáticos

Temperaturas medias en España
por provincias

Perfil climático mensual y evolución del calentamiento en las 50 provincias españolas desde 1960. Datos basados en series históricas de AEMET.

Fuente: AEMET — Agencia Estatal de Meteorología · Actualizado hasta 2025 Actualización anual

Provincia:
Madrid Comunidad de Madrid
Media anual
Mes más cálido
Mes más frío
Amplitud térmica anual
Entre mes más frío y más cálido
Calentamiento desde 1960
Respecto a media 1961–1990
Temperatura media mensual
Comparación periodo actual (2010–2024) vs referencia histórica (1961–1990)
Media 2010–2024
Referencia 1961–1990
Anomalía térmica anual
Desviación respecto a la media 1961–1990. Barras hacia arriba = año más cálido de lo normal.
Anomalía positiva (calentamiento)
Anomalía negativa

Las temperaturas medias en España y el cambio climático

España es uno de los países de Europa donde el calentamiento global se manifiesta con mayor intensidad. Según los registros de AEMET, la temperatura media nacional ha subido entre 1,3 y 1,6 °C desde el periodo de referencia 1961–1990, con diferencias significativas entre provincias. Las del interior —especialmente las mesetas castellanas y el valle del Ebro— presentan los incrementos más pronunciados, mientras que las zonas atlánticas y el archipiélago canario muestran un calentamiento algo más moderado.

La distribución mensual de las temperaturas medias en España refleja una notable variedad climática: desde las provincias costeras mediterráneas, con inviernos muy suaves y veranos cálidos, hasta las del interior elevado —Soria, Ávila, Teruel— donde las temperaturas medias en enero pueden rondar los 2–4 °C y los veranos, aunque breves, registran máximas extremas. Esta amplitud térmica es uno de los rasgos más característicos del clima peninsular español.

Cómo leer las gráficas de temperatura por provincia

La primera gráfica muestra las temperaturas medias mensuales en dos periodos: la línea azul refleja la media del periodo 2010–2024, mientras que la línea verde discontinua representa la referencia climática oficial de 1961–1990. La separación visual entre ambas líneas —que se amplía especialmente en los meses de verano y otoño— es la huella del cambio climático sobre cada provincia.

La segunda gráfica muestra la anomalía térmica anual: cuánto se desvió cada año respecto a esa misma referencia histórica. Las barras rojas hacia arriba indican años más cálidos de lo normal. La progresión desde valores neutros o negativos en los años 60–70 hacia valores positivos crecientes a partir de los 90 es consistente en todas las provincias, aunque la intensidad varía.

Provincias con mayor calentamiento registrado

Entre las provincias con mayor incremento de temperatura media desde 1961–1990 destacan Córdoba, Sevilla, Toledo, Ciudad Real y Albacete, todas ellas con registros de calentamiento superiores a 1,4 °C. Estas provincias, con climas continentales cálidos, han sido especialmente susceptibles al fenómeno de la retroalimentación climática local, donde la reducción de humedad del suelo y la mayor radiación solar en verano se amplifican mutuamente.

En el extremo opuesto, las provincias del norte atlántico —A Coruña, Pontevedra, Guipúzcoa— y las islas Canarias muestran incrementos algo menores, generalmente por debajo de 1,1 °C, aunque también aquí la tendencia es inequívocamente al alza y sin señales de estabilización.

Temperaturas medias en España: qué esperar en las próximas décadas

Los modelos climáticos del IPCC proyectan que España podría experimentar un calentamiento adicional de entre 1,5 y 3 °C a lo largo del siglo XXI dependiendo de las trayectorias de emisiones globales. Esto significaría que las temperaturas medias de verano en el interior peninsular podrían superar habitualmente los 30 °C en ciudades como Sevilla, Córdoba o Zaragoza, mientras que el presupuesto de carbono restante determina con qué intensidad y a qué velocidad se producirán esos cambios.

El seguimiento de estas tendencias a escala provincial es fundamental para la planificación de infraestructuras, la gestión del agua, la agricultura y la salud pública en España.