sábado, septiembre 12

El clima en la historia · Inundaciones

La riada de Santa Teresa: la noche de 1879 en que el Segura subió diez metros

Más de mil muertos entre Murcia y Orihuela, la peor inundación con víctimas documentada en España. Y una cifra de lluvia repetida durante 145 años que no resiste una comprobación elemental.

El otoño de 1879 empezó en Murcia como habían empezado los anteriores: con sequía. Los periódicos de septiembre dan cuenta de campos resecos, de cosechas cortas y del reparto de agua a cuentagotas en la huerta. Nadie hablaba de crecidas. En la cuenca del Segura, hablar de crecidas cuando lleva meses sin llover suena a chiste malo.

La noche del 14 al 15 de octubre, esa misma cuenca registró el mayor caudal del que se tiene constancia en Murcia y en Orihuela. Frente al Palacio del Almudí, en pleno centro de la capital, el nivel del río subió diez metros y medio. Cuando amaneció el día de Santa Teresa, la huerta había desaparecido bajo el agua.

El episodio es, en número de víctimas, la peor inundación documentada de la historia de España. También es un caso de manual de algo que este observatorio repite a diario con los datos de embalses: en el sureste peninsular, la sequía y la riada no son fenómenos opuestos. Son el mismo clima.

+1.000

muertos contabilizados en la cuenca

10,5 m

subió el Segura frente al Almudí, en Murcia

~1.890 m³/s

caudal estimado a su paso por la capital

5.762

viviendas y barracas destruidas en Murcia y Lorca

Lo que ocurrió entre el 14 y el 15 de octubre

La tormenta descargó sobre las cabeceras del Guadalentín, en las sierras de María y en el sector oriental de la sierra de las Estancias, ya en la frontera con Almería. Es terreno de escorrentía rápida: poca vegetación, pendiente fuerte, suelo endurecido por meses sin lluvia. El agua no se infiltra, corre.

  • 14 oct · mediodíaEl frente de la riada alcanza Lorca. Los muros de contención del Guadalentín, en mal estado y sin las obras de desvío operativas, revientan por varios puntos.
  • 14 oct · 21:00La avenida llega al Paso de los Carros, donde el Guadalentín se convierte en el río Sangonera. El cauce del Reguerón se desborda por ambas márgenes.
  • Madrugada del 15El Segura supera el Malecón y entra en el casco urbano de Murcia. Pedanías enteras al norte y al oeste quedan sumergidas. Nonduermas desaparece.
  • 15 oct · mañanaLa onda de crecida llega a Orihuela y a la Vega Baja. En algunas calles el agua alcanza los primeros pisos.
  • 20 octAlfonso XII llega en tren a la estación de Alcantarilla y recorre la huerta arrasada.

Hubo un factor de suerte, y conviene decirlo porque explica que las cifras no fueran peores: el Guadalentín y el Segura no llegaron a Murcia a la vez. Las horas de diferencia entre ambas ondas evitaron una crecida simultánea.

El balance por municipios que recogen las fuentes de la época: 761 muertos en Murcia, unos 300 en Orihuela, 13 en Lorca, 2 en Librilla y 1 en Cieza. Alrededor de 24.000 hectáreas anegadas, 22.469 cabezas de ganado muertas y más de 7.000 familias en la miseria. El Ayuntamiento de Murcia acordó vestir de luto durante un año y suspendió el carnaval.

La respuesta internacional fue extraordinaria para la época. Isabel II, exiliada en París, organizó una rifa benéfica. La prensa francesa editó un periódico monográfico, Paris-Murcie, dirigido por Victor Hugo e ilustrado por Gustave Doré, que grabó una escena del Segura desbordado. El 8 de diciembre se celebró un festival a beneficio de las víctimas en el Hipódromo de París. Hubo conciertos hasta en Nueva York.

El dato que todo el mundo repite y que no se sostiene

Busque usted «riada de Santa Teresa» y encontrará, en Wikipedia y en prácticamente todas las páginas que la copian, esta frase: en la cabecera del Guadalentín cayeron 600 mm en una sola hora.

Esa cifra no puede ser correcta.

Verificación

El récord español de precipitación en una hora, homologado por AEMET, son 184,6 mm, registrados en la estación de Turís (Valencia) el 29 de octubre de 2024, el día de la DANA. Antes de eso, el máximo eran 159,2 mm en Vinaròs, en 2018. El récord mundial reconocido ronda los 300 mm.

La cifra atribuida a 1879 triplica el récord nacional horario y duplica el mundial. En una cabecera de sierra del interior de Murcia, en 1879, sin pluviómetro registrador.

Aquí conviene detenerse, porque el error tiene una explicación precisa y muy instructiva.

Aquel 29 de octubre de 2024, la estación de Turís sí midió una cifra próxima a los 600 mm. El informe oficial de AEMET sobre el episodio lo dice con todas las letras: 185 mm en una hora y 621 mm en seis. El acumulado del día llegó a 771,8 mm en catorce horas de lluvia. Son dos números que aparecen en la misma frase y que se parecen mucho a los que circulan sobre 1879.

Seiscientos milímetros en seis horas es un dato real y medido. Seiscientos milímetros en una hora no existe en ningún registro instrumental del planeta.

Ese es exactamente el salto que se produjo con la riada de Santa Teresa. La fuente que alimenta a casi todas las demás, Región de Murcia Digital, introduce el dato con una cautela que luego se pierde: «según los medios y conocimientos de la época». Casi con seguridad se trata de una estimación decimonónica del total del episodio, a la que en algún momento alguien le adhirió un «por hora» que ya nadie volvió a cuestionar. Un denominador extraviado, repetido durante 145 años.

Qué es lo que probablemente ocurrió

Descartar una cifra es fácil; lo útil es proponer la correcta. Y Turís nos da por primera vez una referencia moderna, oficial y medida con la que calibrar 1879.

Un acumulado del orden de 600 mm en cinco o seis horas sobre las cabeceras del Guadalentín no solo es verosímil: es la magnitud que cabría esperar de un episodio capaz de generar 1.450 m³/s en Lorca. Encaja con los caudales reconstruidos, encaja con la cronología —la avenida tardó unas nueve horas en recorrer el trayecto de Lorca a Murcia— y encaja con lo que hoy sabemos que puede hacer una gota fría de octubre en el sureste peninsular.

La corrección, por tanto, no rebaja la catástrofe. La sitúa: 1879 fue un episodio de la misma familia que la DANA de 2024, y probablemente de intensidad comparable. Lo que lo hizo mucho más letal no fue la lluvia, sino un valle sin defensas operativas, una huerta densamente poblada y ningún sistema de aviso.

No es una objeción pedante. La magnitud de un episodio histórico se usa para calibrar periodos de retorno, dimensionar infraestructuras y discutir si el clima mediterráneo está intensificando sus lluvias torrenciales. Un dato inflado por un factor de tres o de seis contamina esa conversación en las dos direcciones: exagera el pasado y, por comparación, minimiza el presente.

Qué cifras sí resisten, y con qué reservas

Los caudales son mucho más sólidos que la precipitación, y merece la pena explicar por qué. En 1879 no había estaciones de aforo sistemáticas en el Segura. Las cifras que se manejan —1.450 m³/s en el Guadalentín a su paso por Lorca, unos 1.890 m³/s en Murcia, por encima de 2.000 m³/s en Orihuela— son reconstrucciones posteriores, calculadas a partir de las marcas de agua que quedaron en edificios y de la sección del cauce en cada punto.

Eso las hace estimaciones, no mediciones. Pero son estimaciones ancladas en algo físico y comprobable —una marca en una pared, una cota— y no en el recuerdo de un testigo. Por eso la Confederación Hidrográfica del Segura sigue usando 1879 como referencia máxima de su cronología de avenidas, y por eso esas cifras se pueden citar con confianza razonable siempre que se diga lo que son.

Lo mismo vale para el recuento de víctimas. Las 761 muertes de Murcia proceden de registros parroquiales y municipales y son bastante firmes. Los «unos 300» de Orihuela son más gruesos. La suma habitual, «más de mil», es defendible; cualquier cifra exacta que vea usted por ahí, no.

Por qué el Segura, por qué octubre

La cuenca del Segura combina tres cosas que rara vez coinciden: un clima semiárido, un relieve que concentra la escorrentía en pocas horas y una llanura densamente poblada y cultivada justo aguas abajo. La huerta de Murcia existe porque el río inunda; es sedimento de riada acumulado durante siglos.

Octubre es el mes crítico. El Mediterráneo alcanza entonces su temperatura máxima anual acumulada mientras en altura empiezan a llegar las primeras irrupciones de aire frío. Esa diferencia térmica es el combustible de la gota fría —hoy DANA— y explica por qué las grandes catástrofes de la cuenca se agolpan en las mismas semanas del calendario.

La coincidencia es casi inquietante: la riada de San Calixto, con una magnitud comparable y en torno a mil muertos, ocurrió el 14 de octubre de 1651. Mismo río, mismas dos ciudades, mismo día del año, 228 años antes.

La misma cuenca, cinco episodios

  • 1651San Calixto. El agua alcanza ocho metros en Murcia. Alrededor de 1.000 muertos.
  • 1879Santa Teresa. Máximo histórico de caudal en Murcia y Orihuela. Más de 1.000 muertos.
  • 1973Riada de Puerto Lumbreras y Lorca. Más de 300 mm en 24 horas en la cabecera del Guadalentín, y más del doble en algunos puntos. Más de 100 muertos.
  • 1987Levante. Récord nacional de 24 horas en Oliva, 817 mm. El episodio afecta también al sur alicantino.
  • 2019DANA de septiembre. La Vega Baja del Segura vuelve a quedar anegada. Seis víctimas y miles de evacuados.

Tres siglos y medio, cinco catástrofes, un mismo pasillo geográfico. Lo que ha cambiado no es la naturaleza del fenómeno, sino cuánta gente y cuánto capital hay expuesto en la llanura de inundación cuando ocurre.

La cuenca hoy

Aquí es donde la historia deja de ser historia. Este observatorio publica cada semana el estado de los embalses de la Región de Murcia a partir del Boletín Hidrológico del MITECO. El dato de hoy:

Dato en vivo · Región de Murcia

La lectura que interesa no es el porcentaje en sí, sino lo que significa un embalse bajo en esta cuenca concreta. Un vaso vacío tiene más margen para laminar una avenida, sí. Pero el suelo que lleva meses sin recibir agua es también el suelo que menos infiltra cuando por fin llueve, y las cabeceras del Guadalentín siguen siendo tan rápidas como en 1879. La sequía prolongada no protege de la riada: en el sureste, la prepara.

Puede seguir la evolución en la página de embalses de Murcia y el conjunto de indicadores en la ficha climática de la provincia.

Lo que cambió después de 1879

La catástrofe tuvo consecuencias políticas duraderas. Puso en la agenda nacional la relación entre deforestación de cabeceras y crecidas torrenciales, un debate que desembocaría en las políticas de repoblación de cuencas hidrográficas de las décadas siguientes. En el plano local, empujó la reconstrucción y ampliación del Reguerón, el canal de derivación que separa las aguas del Guadalentín de la huerta de Murcia y que sigue siendo hoy la pieza central del sistema de defensa.

Funcionó, en gran medida. Ningún episodio posterior en la cuenca ha vuelto a producir mil muertos. Pero la reducción de la mortalidad no ha ido acompañada de una reducción del daño material: al contrario. Cada década se construye más cerca del cauce, se impermeabiliza más suelo y hay más patrimonio expuesto. La factura de 2019 en la Vega Baja fue la mayor de la historia del Consorcio de Compensación de Seguros para un episodio de inundación en esa comarca.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas personas murieron en la riada de Santa Teresa?

Más de mil. El desglose por municipios que recogen las fuentes contemporáneas es de 761 muertos en Murcia, unos 300 en Orihuela, 13 en Lorca, 2 en Librilla y 1 en Cieza. Las cifras de Murcia proceden de registros parroquiales y son fiables; las de Orihuela son una estimación. Cualquier cifra total presentada como exacta debe tomarse con reservas.

¿Es cierto que cayeron 600 mm en una hora?

No, casi con total seguridad. El récord español de precipitación en una hora homologado por AEMET son 184,6 mm, registrados en Turís (Valencia) el 29 de octubre de 2024, y el récord mundial reconocido ronda los 300 mm. La confusión es fácil de rastrear: esa misma estación de Turís recogió 621 mm, pero en seis horas, según el informe oficial de AEMET sobre la DANA. Un acumulado de unos 600 mm en varias horas es perfectamente real; en sesenta minutos, no existe en ningún registro instrumental. La cifra de 1879 es una estimación decimonónica del total del episodio a la que se le añadió después una referencia horaria que nadie volvió a comprobar.

¿Por qué se llama riada de Santa Teresa?

Porque el momento culminante de la crecida en Murcia se produjo en la madrugada del 15 de octubre, festividad de Santa Teresa de Jesús. En España es tradicional nombrar las grandes avenidas por el santoral del día: la riada de San Calixto de 1651 en la misma cuenca, o la de Santa Bárbara en el Turia, siguen la misma lógica.

¿Fue la peor inundación de la historia de España?

En número de víctimas documentadas, sí: es la inundación más mortífera de la que se conserva registro fiable en España. La riada de San Calixto de 1651 pudo tener una magnitud similar, pero su recuento es mucho menos seguro. En daños materiales corregidos por el valor de la época, la comparación con episodios modernos como Tous (1982) o la DANA de 2024 en Valencia no es directa.

¿Podría repetirse hoy un episodio como el de 1879?

El fenómeno meteorológico sí: las gotas frías de octubre en el sureste siguen siendo capaces de generar caudales de ese orden, y varios estudios apuntan a que un Mediterráneo más cálido aumenta la energía disponible para los episodios más intensos. Lo que ha cambiado son las defensas —el Reguerón, los embalses de laminación— y, sobre todo, la capacidad de alerta previa. Una mortalidad de mil personas es hoy improbable; un daño material muy superior al de 1879, no.

Fuentes. Confederación Hidrográfica del Segura (cronología de avenidas de la cuenca); Región de Murcia Digital, «La Riada de Santa Teresa · Historia de la Riada»; Universidad de Murcia, exposición y fondos documentales sobre la riada de 1879 (Biblioteca General del Campus de Espinardo); «La avenida de Santa Teresa, 14-15 de octubre de 1879», revista Alberca, Amigos del Museo Arqueológico de Lorca; Boletín de la Junta de Socorros de Lorca, núm. 3, 20 de noviembre de 1879; hemerografía contemporánea (El Diario de Murcia, La Correspondencia de España, La Ilustración Española y Americana, Paris-Murcie).

Récords de precipitación. AEMET, Banco Nacional de Datos Climatológicos: récord nacional en 24 horas, 817 mm, Oliva (Valencia), 3 de noviembre de 1987; récord nacional en 1 hora, 184,6 mm, Turís (Valencia), 29 de octubre de 2024, por delante de los 159,2 mm de Vinaròs (Castellón) de 2018.

Comparación con 2024. AEMET, «Informe sobre el episodio meteorológico de precipitaciones torrenciales y persistentes ocasionadas por una DANA el día 29 de octubre de 2024» (Departamento de Producción, noviembre de 2024): 185 mm en una hora y 621 mm en seis horas en la estación automática de Turís; 771,8 mm de acumulado diario en catorce horas de lluvia.

Datos en vivo. Boletín Hidrológico Semanal del MITECO, actualizado cada semana en este observatorio.

Nota de método. Las cifras de caudal de 1879 son reconstrucciones a partir de marcas de agua y secciones de cauce, no mediciones de aforo. Se citan como estimaciones. Si detecta un error en esta página, escriba a contacto@calentamientoglobal.es: lo corregiremos y lo haremos constar.

Publicado en la sección El clima en la historia · Última revisión: 28 de agosto de 2026

Amante de la naturaleza, en lucha contra el cambio climático y el calentamiento global desde la convicción que cada uno de nosotros podemos aportar nuestro grano de arena.

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