Temperatura de bulbo húmedo: qué es, el umbral de los 35 °C y cuándo llega a España
Hay una cifra que los termómetros convencionales no te dan. Una que determina si tu cuerpo puede seguir vivo. Se llama temperatura de bulbo húmedo, y empieza a importar más que nunca.
Un termómetro puede mentirte. Este no.
En julio de 2022, la ciudad de Jacobabad, en el sur de Pakistán, registró brevemente una temperatura de bulbo húmedo de 35 °C. Afuera había 40 grados y una humedad que lo hacía todo irrespirable. No fue noticia en casi ningún medio español. Pero en los laboratorios de climatología del mundo, ese registro se guardó como lo que era: una advertencia histórica.
El termómetro convencional midió 40 °C. Calor extremo, sin duda. Pero el número que importaba era el otro: 35 °C de bulbo húmedo. Ese es el valor a partir del cual el cuerpo humano, incluso joven, sano, en la sombra y sin hacer nada, empieza a perder la batalla contra el calor. En pocas horas.
La temperatura de bulbo húmedo —en inglés, wet bulb temperature— lleva décadas siendo una medición estándar en meteorología y en medicina laboral. Lo que ha cambiado en los últimos años es que ha dejado de ser un indicador teórico para convertirse en una herramienta de emergencia climática. Porque los valores que antes solo aparecían en manuales técnicos ahora están empezando a registrarse en el mundo real.
Puedes sobrevivir 40 °C en el desierto del Sahara con agua suficiente porque la humedad es baja y el sudor se evapora rápido. El mismo calor en un delta tropical con 90% de humedad puede matarte. La diferencia no la captura el termómetro normal. Sí la captura el bulbo húmedo.
Qué es exactamente la temperatura de bulbo húmedo
Empieza por imaginar un termómetro normal. Le envuelves el bulbo con una mecha de tela húmeda. Al evaporarse el agua de esa mecha, el termómetro se enfría. Cuánto se enfría depende de la humedad del aire que lo rodea: si el aire está muy seco, el agua se evapora rápido y el termómetro baja mucho; si el aire está saturado de humedad, casi no se evapora y el termómetro apenas baja.
La temperatura que marca ese termómetro mojado es la temperatura de bulbo húmedo. Es la temperatura más baja que puede alcanzar una superficie por enfriamiento evaporativo. Y es exactamente lo que le pasa a tu piel cuando sudas: la eficiencia de ese sudor para enfriarte depende de la humedad del ambiente.
Mide únicamente la temperatura del aire. No tiene en cuenta la humedad. Dos días con 38 °C de bulbo seco pueden ser radicalmente distintos para el cuerpo humano dependiendo de la humedad relativa.
Combina temperatura y humedad en un solo valor que refleja la capacidad real del cuerpo para enfriarse sudando. Es el indicador más preciso del riesgo de golpe de calor. Siempre es igual o inferior a la temperatura de bulbo seco.
Un ejemplo concreto: Madrid en agosto puede alcanzar 40 °C con humedad del 15%. La temperatura de bulbo húmedo es de unos 22 °C — incómodo, pero manejable. El mismo calor en Valencia con humedad del 70% da un bulbo húmedo de 33 °C. Ya estamos en territorio peligroso. La diferencia no la ve el termómetro de la televisión.
Por qué 35 °C de bulbo húmedo es un límite biológico
El cuerpo humano en reposo genera calor metabólico. Para no sobrecalentarse, necesita transferirlo al ambiente. El mecanismo principal es la sudoración: la piel suda, el sudor se evapora y se lleva ese calor consigo. Es un sistema eficiente, pero tiene una condición: el aire debe tener capacidad de absorber más vapor de agua.
Cuando la temperatura de bulbo húmedo llega a 35 °C, el aire ya está tan saturado de humedad que la evaporación del sudor prácticamente se detiene. El cuerpo produce calor, pero no puede expulsarlo. La temperatura corporal sube. Sin intervención externa (aire acondicionado, agua fría, evacuación), el golpe de calor es inevitable en horas.
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El cuerpo intenta sudar Al detectar calor extremo, las glándulas sudoríparas se activan al máximo. Una persona puede llegar a sudar más de un litro por hora en condiciones extremas.
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El sudor no se evapora Si la humedad relativa es muy alta, el aire no puede absorber más vapor. El sudor se acumula en la piel pero no la enfría. La temperatura corporal empieza a subir.
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La temperatura corporal supera los 38 °C Comienzan los síntomas: confusión, mareos, cese de la sudoración (paradójico), piel caliente y seca. A 40 °C de temperatura corporal los órganos empiezan a fallar.
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Golpe de calor irreversible Por encima de 41–42 °C de temperatura corporal el daño cerebral y orgánico puede ser irreversible. Sin enfriamiento de emergencia, el desenlace es fatal en minutos.
Durante décadas, el límite aceptado era 35 °C de bulbo húmedo. En 2022, investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania publicaron en Journal of Applied Physiology datos de experimentos con personas reales: el límite fisiológico práctico para adultos jóvenes y sanos es de 30–31 °C de bulbo húmedo. Para personas mayores de 65 años, enfermos crónicos o personas que trabajan al sol, ese umbral baja aún más. El margen de seguridad que creíamos tener era mucho menor de lo pensado.
Los primeros lugares del mundo en cruzar el límite
Hasta hace poco, temperaturas de bulbo húmedo cercanas al umbral letal eran prácticamente un escenario teórico. El clima nunca había sido tan extremo en zonas habitadas como para acercarse a ese límite de forma sostenida. Eso ya no es cierto.
| Región | Bulbo húmedo máximo registrado | Riesgo actual |
|---|---|---|
| Jacobabad, Pakistán | ~35 °C (2022, breves episodios) | Umbral letal superado |
| Golfo Pérsico (Emiratos, Qatar) | 33–34 °C (regularmente en verano) | Peligroso sin A/C |
| Delta del Ganges, Bangladesh | 32–33 °C (episodios frecuentes) | Mortal para trabajadores exteriores |
| Costa del Golfo de México | 30–32 °C (picos estivales) | Peligroso para grupos vulnerables |
| Sur de España (proyección 2070–2100) | 28–30 °C (modelos RCP8.5) | Peligroso sin medidas de adaptación |
Lo que tienen en común casi todos esos lugares es el agua caliente cerca. El Golfo Pérsico, el Mar de Arabia, la bahía de Bengala. La combinación de calor extremo y un mar que actúa como humidificador masivo es lo que dispara el bulbo húmedo. En el Mediterráneo, que se calienta al doble de la media global, ese escenario está dejando de ser ciencia ficción.
España y el Mediterráneo: proyecciones de bulbo húmedo
España tiene un clima generalmente seco que, paradójicamente, ha actuado como factor protector frente al estrés térmico por humedad. Las olas de calor más extremas del interior peninsular —las de 2003, 2022, 2023— se producen con humedades bajas, lo que mantiene el bulbo húmedo en rangos manejables aunque el termómetro supere los 45 °C.
El peligro está en el litoral. El Mediterráneo se calienta al doble de la media global y actúa como fuente de humedad. Cuando coinciden una masa de aire muy caliente con viento de levante cargado de humedad marina, el bulbo húmedo puede dispararse. Las proyecciones climáticas del IPCC para escenarios de emisiones altas apuntan a que esos episodios serán más frecuentes, más intensos y más largos a lo largo de este siglo.
La combinación de calor extremo del interior y humedad del Mediterráneo y el Atlántico hace de esta franja la zona de mayor riesgo de bulbo húmedo en España. Episodios de 27–29 °C proyectados para 2070–2100 en escenarios de altas emisiones.
Las DANA de levante ya generan episodios de alta humedad con temperaturas elevadas. El calentamiento del mar Mediterráneo intensifica ese mecanismo. Zona con mayor densidad de población en situación de riesgo futuro.
La proximidad al Atlántico tropical y el calentamiento del mar de Canarias eleva el riesgo de episodios de bulbo húmedo extremo, especialmente con el fenómeno de la calima combinada con humedad alta.
La aridez del interior mantiene el bulbo húmedo bajo incluso en olas de calor extremas. El riesgo principal sigue siendo el calor seco convencional, no el calor húmedo. Esta situación puede cambiar si los patrones de circulación atmosférica se alteran.
Puedes seguir la evolución de las temperaturas del Mediterráneo en nuestro mapa de temperaturas del mar en tiempo real. Cada décima de grado que sube el mar es un incremento potencial del bulbo húmedo en episodios de viento de levante o en noches de calor costero.
En el verano de 2023, varias ciudades del litoral murciano y andaluz registraron temperaturas nocturnas que, combinadas con humedades del 70–80%, daban bulbos húmedos superiores a 27 °C durante horas. No fue noticia. No hubo panel de temperatura de bulbo húmedo en los medios. Pero para los mayores sin aire acondicionado, esas noches fueron las más peligrosas del año.
Cómo calcular la temperatura de bulbo húmedo
El método clásico usa un psicrómetro: dos termómetros en paralelo, uno con el bulbo seco y otro con el bulbo envuelto en una mecha húmeda. La diferencia entre sus lecturas —la depresión psicrométrica— permite calcular la humedad relativa y, a partir de ahí, el bulbo húmedo.
Hoy la mayoría de estaciones meteorológicas lo calculan digitalmente a partir de los sensores de temperatura y humedad, usando la fórmula de Stull (2011) o la aproximación de August-Roche-Magnus. Para estimaciones rápidas, existe una fórmula simplificada ampliamente usada:
+ atan(T + HR%)
− atan(HR% − 1.676331)
+ 0.00391838 · HR%^(3/2) · atan(0.023101 · HR%)
− 4.686035
Para uso cotidiano, existen calculadoras online que dan el resultado inmediato introduciendo temperatura y humedad. La app del tiempo de tu móvil no te da el bulbo húmedo. Los datos del observatorio climático de esta web incluyen temperatura del Mediterráneo, que es el principal motor del bulbo húmedo en el litoral español.
Todo sobre la temperatura de bulbo húmedo
La temperatura de bulbo húmedo es la temperatura más baja que puede alcanzar una superficie por enfriamiento evaporativo. A efectos prácticos, mide el estrés térmico real que experimenta el cuerpo humano combinando temperatura del aire y humedad relativa. Es el indicador más preciso del peligro real de un episodio de calor, más relevante que la temperatura convencional.
El cuerpo humano se refrigera principalmente sudando. El sudor enfría porque se evapora. Cuando el aire ya está muy saturado de humedad, la evaporación se ralentiza o se detiene. A 35 °C de bulbo húmedo, el sudor es insuficiente para mantener la temperatura corporal incluso en reposo y en la sombra. El golpe de calor es inevitable en horas.
El límite teórico clásico es 35 °C de bulbo húmedo. Sin embargo, investigaciones de la Universidad Estatal de Pensilvania (2022) y la Universidad de Sydney (2023) demostraron que en la práctica ese límite es 30–31 °C para adultos jóvenes sanos, y aún menos para personas mayores, enfermas o que hacen actividad física. Los márgenes de seguridad son menores de lo que se creía.
La temperatura convencional (bulbo seco) mide solo el calor del aire. La temperatura de bulbo húmedo añade el efecto de la humedad. Un día de 40 °C con humedad del 10% puede tener un bulbo húmedo de 22 °C, tolerable. Ese mismo calor con humedad del 80% da un bulbo húmedo de 33 °C, potencialmente letal. La diferencia está en si el cuerpo puede o no enfriarse sudando.
Jacobabad (Pakistán) y zonas del Golfo Pérsico han registrado bulbos húmedos de 33–35 °C. El delta del Ganges, Bangladesh y partes de India superan regularmente los 31–33 °C en verano. Son las primeras regiones del mundo donde el calor húmedo extremo ha puesto en riesgo real a poblaciones enteras.
En escenarios de altas emisiones (RCP8.5 del IPCC), el sur y levante español podrían experimentar episodios de bulbo húmedo superiores a 28–30 °C de forma recurrente en la segunda mitad del siglo XXI. El Mediterráneo calentándose al doble de la media global es el factor clave. Andalucía, Murcia y el litoral valenciano son las zonas de mayor riesgo proyectado.
Tradicionalmente se mide con un psicrómetro: dos termómetros, uno con el bulbo envuelto en una mecha húmeda. Hoy se calcula digitalmente usando temperatura y humedad relativa, con fórmulas como la de Stull (2011) o la aproximación de August-Roche-Magnus. El dato no aparece en las apps de tiempo convencionales, pero cualquier calculadora de índice de calor lo aproxima.
- Vecellio et al. (2022), Journal of Applied Physiology — Evaluating the 35°C wet-bulb temperature adaptability limit for young, healthy subjects (Penn State University)
- Notley et al. (2023), Nature Communications — A physiological approach for assessing human survivability to heat in a changing climate (University of Sydney)
- IPCC — AR6 Grupo de Trabajo I: cambios proyectados en temperatura y humedad en la cuenca mediterránea
- Stull (2011), Journal of Applied Meteorology and Climatology — Wet-Bulb Temperature from Relative Humidity and Air Temperature
- Copernicus Climate Change Service — Anomalías de temperatura superficial del Mediterráneo
- CalentamientoGlobal.es — Temperaturas del mar en España (datos en tiempo real)