El Danubio ha bajado tanto que ya no es solo un problema de las centrales eléctricas: hay una quincena de cruceros fluviales atrapados en el tramo húngaro, turistas que han visto cancelado su viaje con horas de antelación, un barco de Viking que encalló en Bulgaria y del que hubo que evacuar a 186 pasajeros, y buques de mercancías que navegan entre Baviera y el mar Negro cargando apenas el 10-20 % de lo que pueden. El río más internacional de Europa se ha convertido en el mejor termómetro de la sequía del verano de 2026.
Un río de 2.850 kilómetros marcando mínimos a la vez en media Europa
El Danubio atraviesa diez países desde la Selva Negra hasta el mar Negro y en agosto de 2026 está registrando niveles nunca vistos en varios de sus puntos de control. En el medidor bávaro de Pfelling, el sistema de información de la administración alemana de vías navegables (Elwis) dio 216 centímetros, por debajo del mínimo anterior de 221 cm registrado en agosto de 2022. En Budapest el río tocó cifras récord a finales de julio, superando la marca de 2018. Y a su entrada en Rumanía el caudal medio cayó a 1.600 metros cúbicos por segundo el 29 de julio, casi tres veces menos que la media histórica de julio (4.700 m³/s).
No es un fenómeno aislado del Danubio. El Rin alemán se dirigía a su nivel más bajo jamás medido en la estación de Kaub, cerca de Coblenza: 26 cm el 31 de julio, con previsión de 24 cm en torno al 4 de agosto. En Francia, el Ródano y el Saona están en mínimos históricos. En Italia, el Po lleva un caudal cuatro veces inferior al normal, y el agua salada del Adriático ya penetra 20 kilómetros río arriba, el doble que en las sequías de los años ochenta.
Barcos que no llegan al puerto y viajeros que se quedan sin viaje
El Danubio mueve alrededor de 600.000 cruceristas al año y es, con diferencia, el gran corredor del crucero fluvial europeo. Este verano ese negocio se ha atascado. Según el operador húngaro MAHART-PassNave, aunque los barcos internacionales todavía pueden entrar en el país, varios han quedado bloqueados o retenidos en puerto por falta de profundidad; la compañía cifró en un 18 % la caída de reservas durante julio. Fuentes del sector en Hungría hablan de unos quince cruceros internacionales inmovilizados a la espera de que suba el agua.
Aguas arriba, en Alemania, el turoperador de Stuttgart Nicko Cruises ha cancelado doce salidas por el Danubio desde mediados de julio. Su caso ilustra bien el efecto sobre el viajero: el buque Belvedere debía zarpar un lunes desde Passau y ni siquiera consiguió llegar hasta allí, así que la empresa tuvo que organizar el regreso de los clientes que aún estaban a bordo del viaje anterior y devolver el dinero a los del siguiente.
Las grandes navieras internacionales —Viking, AmaWaterways, Avalon Waterways y Riviera Travel— han optado sobre todo por reorganizar en lugar de cancelar: cambian el itinerario, intercambian a los pasajeros entre dos barcos gemelos situados a uno y otro lado del tramo intransitable, o los trasladan en autocar. Avalon, sin embargo, sí ha confirmado la cancelación de varias salidas tanto en el Danubio como en el Rin.
Cancelación
El crucero no sale. Es la opción menos frecuente y suele llegar con muy poca antelación, con reembolso al cliente.
Nicko · AvalonCambio de barco
Los pasajeros bajan antes del tramo seco y embarcan en un buque gemelo al otro lado. El itinerario se mantiene casi entero.
Viking · AmaWaterwaysAutobús sustitutorio
El crucero se convierte en excursión por carretera en los tramos imposibles. Se cumple el programa de visitas, no la navegación.
Riviera · OtrosEl «Viking Ullur»: 186 pasajeros evacuados en la orilla búlgara
El episodio más grave ocurrió el 28 de julio cerca de Vidin, en Bulgaria. El Viking Ullur, un longship de Viking River Cruises, tocó un banco de arena y quedó encallado a unos 25 kilómetros de la ciudad. El Ministerio del Interior búlgaro atribuyó el accidente a la mala visibilidad y al bajísimo nivel del agua.
La policía de fronteras tuvo que desplazar una patrullera desde Vidin para desembarcar a los 186 pasajeros; el equipaje se trasladó al día siguiente. Un segundo barco que debía recogerlos ni siquiera consiguió llegar hasta el lugar del accidente por el poco calado. Los intentos de reflotar el buque durante la noche y la mañana siguiente fracasaron, y sus 52 tripulantes quedaron a bordo a la espera de que el río diera margen suficiente.
Barcos de 2.000 toneladas que solo pueden cargar 400
El impacto económico serio no está en el turismo, sino en la carga. La navegación de mercancías está limitada en todo el tramo navegable, desde Baviera hasta el mar Negro. La autoridad alemana de vías navegables del Danubio (WSA Donau-MDK) reconoce que algunos buques con capacidad regular de 2.000 toneladas solo pueden cargar entre 300 y 500. El resto de la mercancía se queda almacenado en los puertos esperando turno.
Río abajo la situación empeora. Según el Ministerio de Transporte húngaro, en Hungría solo navega una pequeña parte de la flota de carga, y lo hace al 10-20 % de su capacidad. No hay una prohibición oficial: es cada patrón quien decide si seguir adelante es demasiado arriesgado. Entre los afectados hay petroleros fluviales que abastecen de combustible desde las refinerías de Schwechat (Viena) y Bratislava, lo que amenaza con tensionar el mercado húngaro de gasolina y diésel.
En el Rin, la referencia industrial de Alemania, los números son igual de crudos. El calado navegable en el punto crítico de Kaub bajó a 29 cm el 30 de julio, cerca del récord de 25 cm de 2018, cuando un barco necesita 1,5 metros para navegar a plena carga.
| Indicador | Situación normal | Ahora (finales de julio / agosto 2026) |
|---|---|---|
| Carga de un buque fluvial en el Rin | 100 % | ~20 % |
| Buque de 2.000 t en el Danubio alemán | 2.000 t | 300-500 t |
| Flota de carga húngara | Operativa | 10-20 % de carga y solo una parte navegando |
| Flete Róterdam → Karlsruhe | 45 €/t (finales de junio) | 145-150 €/t |
| Calado navegable en Kaub (Rin) | 1,5 m para carga completa | 26-29 cm, camino de un récord absoluto |
Por el Rin circulan cereales, minerales, chatarra, carbón y productos petrolíferos, y su eje conecta las fábricas de Alemania, Suiza y Francia con Róterdam, el mayor puerto de Europa. El Instituto de Economía Mundial de Kiel calcula que la bajada de los ríos podría restar entre una y dos décimas al PIB alemán en el tercer trimestre. Es menos de lo que se temía en 2018 porque muchas empresas, escarmentadas, han desviado parte de su logística a la carretera y al ferrocarril, una adaptación que sale cara y contamina más.
05 — Por qué justo ahíEl cuello de botella: 69 kilómetros sin domesticar
Puede parecer contradictorio que el Danubio se seque en Baviera y no en Austria, donde también hace calor. La explicación es de ingeniería: en gran parte de Alemania y Austria el río está escalonado con presas y esclusas que embalsan el agua y mantienen el nivel casi con independencia del caudal real. Donde no hay esas obras, el río queda a su suerte.
El punto negro alemán es el tramo Straubing-Vilshofen: unos 69 kilómetros sin regular en los que cada patrón debe recalcular a diario cuánto puede cargar. En Hungría, directamente, esas infraestructuras no existen a lo largo de su cauce, y por eso el país es de los más golpeados de todo el corredor. Cuanto más al sur, peor: las rutas al delta del Danubio y al mar Negro son ahora mismo las más difíciles de completar.
06 — La energíaY encima, las centrales se apagan
La sequía del Danubio ya obligó a algo sin precedentes: el 1 de agosto Hungría apagó la central nuclear de Paks, su única planta atómica, por primera vez en sus 44 años de historia. Los cuatro reactores fueron desconectando de forma escalonada porque el río ya no aportaba agua suficiente para refrigerarlos. Antes del apagón la central trabajaba a 965 MW de los 2.000 habituales. Paks cubre cerca de la mitad de la electricidad húngara, y el Gobierno de Péter Magyar advirtió de posibles restricciones a partir del lunes 3 de agosto, dirigidas a grandes consumidores industriales y no a los hogares. En Rumanía, la central de Cernavodă desconectó un reactor por el mismo motivo.
Lo contamos en detalle aquí: El Danubio se seca y deja sin refrigeración a la central nuclear de Hungría.
07 — El mecanismoCómo una ola de calor acaba parando un barco
Ninguna ola de calor concreta «es» el cambio climático, pero el patrón sí lo es: veranos más cálidos, evaporación más intensa, precipitaciones más irregulares y una reserva de nieve alpina cada vez menor en la estación en la que más falta hace. El resultado es que los mínimos que antes eran excepcionales —2003, 2018, 2022— se repiten cada pocos años y, cuando llegan, baten el récord anterior. Puedes ver cómo se traduce esto en indicadores concretos en nuestro observatorio climático.
08 — El caso español¿Y en España? No tenemos Danubio, pero sí la misma factura
España no depende de sus ríos para mover mercancías, así que este tipo de titular no se repetirá aquí. Pero el mecanismo de fondo —calor, evaporación y una reserva de agua que se agota antes de tiempo— es exactamente el mismo, y aquí se paga en otras monedas: agua de boca, regadío, hidroelectricidad y refrigeración industrial.
A 3 de agosto de 2026 los embalses españoles almacenaban 39.985 hm³, el 71,35 % de su capacidad, tras perder 1.127 hm³ en una sola semana (−2 %). Es mejor dato que el del verano pasado (66,99 %), pero la media nacional esconde diferencias enormes: Murcia está al 28,4 % y la Comunitat Valenciana al 48,6 %, frente al 79,4 % de Cataluña o el 78,1 % de Andalucía.
El agua como infraestructura
El Danubio recuerda que un río no es solo paisaje: es una carretera, un refrigerante y una central eléctrica. Cuando falta, fallan las tres cosas a la vez.
Refrigeración en riesgo
Nuestras centrales térmicas y nucleares también toman agua de ríos y embalses. Es el mismo punto débil que ha apagado Paks.
El coste llega al súper
El flete fluvial europeo se ha triplicado. Cereales, combustible y materias primas más caros acaban notándose en toda la cadena.
Sigue el estado del agua en España con nuestros mapas de caudal de los ríos y de lluvias, o consulta cuánto nos cuesta todo esto en el cambio climático en euros.
Preguntas frecuentesDudas sobre el Danubio, los cruceros y el transporte fluvial
¿Se han cancelado los cruceros por el Danubio?
Algunos sí. Nicko Cruises ha cancelado doce salidas desde mediados de julio y Avalon Waterways ha suprimido varias partidas en el Danubio y el Rin. La mayoría de las navieras, sin embargo, prefiere reorganizar: cambiar el itinerario, intercambiar a los pasajeros entre dos barcos gemelos o trasladarlos en autocar por los tramos intransitables. Si tienes un viaje contratado, lo prudente es confirmar el estado exacto de tu salida con la naviera o la agencia.
¿Qué pasa si mi crucero se cancela?
En los casos conocidos este verano, los operadores han reembolsado el importe a los clientes afectados y han organizado el regreso de los pasajeros que ya estaban a bordo. Las condiciones concretas dependen del contrato de viaje combinado y de la normativa europea aplicable, así que conviene revisarlas con la agencia.
¿Por qué los barcos de mercancías van medio vacíos?
Porque el calado —el agua útil bajo el casco— marca cuánto peso puede llevar un buque sin tocar fondo. Con el río en mínimos, un barco de 2.000 toneladas en el Danubio alemán solo puede cargar entre 300 y 500, y en el Rin la flota navega a alrededor del 20 % de su capacidad. Para mover el mismo volumen hacen falta cuatro o cinco veces más viajes, y eso dispara los costes.
¿Cuánto ha subido el transporte fluvial?
El flete de barcaza de Róterdam a Karlsruhe pasó de unos 45 euros por tonelada a finales de junio a 145-150 euros a finales de julio. El Instituto de Economía Mundial de Kiel estima que la situación puede restar entre el 0,1 % y el 0,2 % al PIB alemán en el tercer trimestre.
¿Qué le pasó al «Viking Ullur»?
Encalló el 28 de julio en un banco de arena a unos 25 kilómetros de Vidin (Bulgaria). La policía de fronteras evacuó a sus 186 pasajeros con una patrullera; los 52 tripulantes permanecieron a bordo tras fracasar los intentos de reflotarlo. Las autoridades búlgaras señalaron la mala visibilidad y el bajo nivel del agua como causas.
¿Esto tiene que ver con el cambio climático?
Ningún episodio aislado se explica solo por el clima, pero la tendencia sí encaja: veranos más cálidos, más evaporación, menos nieve alpina y lluvias más irregulares hacen que los mínimos históricos se repitan cada pocos años en vez de cada varias décadas. En 2003, 2018 y 2022 ya hubo episodios similares; el de 2026 los ha superado en varios puntos de control.
¿Cuándo se recuperará el nivel del Danubio?
No hay previsión de lluvias significativas a corto plazo en la cuenca, y las autoridades húngaras no esperan una mejora en las próximas semanas. La recuperación depende de precipitaciones sostenidas en las cabeceras alpinas y carpáticas, no de tormentas puntuales.
Sigue explorando en CalentamientoGlobal.es
- «Donau auf Rekordtief: Kreuzfahrten fallen aus – Kraftwerke schalten ab» — t-online, julio de 2026
- «Rhine water level close to record lows, cargo vessels keep sailing» — Reuters, 30 de julio de 2026
- «La sequía ha hecho que el nivel de los ríos europeos haya bajado hasta su nivel más bajo» — El Grand Continent, 2 de agosto de 2026
- «Low water levels disrupt Danube and Rhine river cruise operations» — CruiseMapper, 17 de julio de 2026
- «All passengers evacuated after Viking Ullur ran aground on the Danube» — CruiseMapper, julio de 2026
- «Viking River Cruise Ship Evacuated After Grounding on the Danube» — The Maritime Executive
- «Hungary’s Paks nuclear plant faces shutdown as Danube water levels hit record low» — Euronews, 30 de julio de 2026
- «Hungary braces for a full shutdown of nuclear plant as the Danube hits record lows» — NBC News
- «Niedrigwasser der Donau legt Schiffsverkehr lahm» — Ungarn Heute
- «Embalses España: la reserva de agua bajó este 3 de agosto» — Infobae / MITECO, 3 de agosto de 2026
Hungría se prepara para apagar por primera vez en su historia la central nuclear de Paks, la única del país, porque el Danubio ha bajado a un nivel sin precedentes y ya no queda agua suficiente para refrigerar los reactores. En el medidor de Budapest el río marcó 23 centímetros, por debajo del récord anterior de 2018. Y no es un caso aislado: Rumanía acaba de apagar por el mismo motivo un reactor de su central de Cernavodă.
La central de Paks, de tecnología soviética y unos 2.000 MW repartidos en cuatro reactores, toma el agua directamente del Danubio para enfriar sus circuitos. Con el río tan bajo, las tomas de captación apenas alcanzan el agua, y el primer ministro húngaro, Péter Magyar, ha advertido de que la parada total podría producirse de un día para otro. La planta llevaba toda la semana recortando y ya funcionaba por debajo de la mitad de su capacidad.
El mecanismo
¿Por qué una sequía puede apagar una central nuclear?
Una central nuclear no se detiene por falta de combustible, sino por falta de refrigeración. Los reactores generan un calor constante que hay que evacuar, y para eso muchas plantas europeas dependen del caudal de un río. Cuando el nivel cae demasiado —o el agua está demasiado caliente—, la refrigeración deja de ser segura o, sencillamente, el agua no llega a las bombas.
Hungría
Paks, su única nuclear, se encamina a la parada total por primera vez. Cubre más del 40% de la electricidad del país.
Primera vez
Rumanía
Cernavodă ha desconectado un reactor por el caudal mínimo del Danubio, el más bajo en 30 años en ese tramo.
Ya apagada
Europa central
La sequía golpea a la vez a varios países y no solo a la energía: también al transporte fluvial y a la industria.
Patrón regional
El contexto
El Danubio, termómetro de la sequía europea
El nivel de 23 centímetros en Budapest —frente a los 33 del récord de 2018— resume un verano de calor y sequía persistentes en Europa central y oriental. Cuando un río del tamaño del Danubio marca mínimos históricos, el efecto se propaga a la vez a la producción eléctrica, a la navegación y a la agricultura. Es un ejemplo nítido de riesgo climático encadenado: un fenómeno físico —la falta de agua— que se convierte en un problema energético simultáneo en varios países.
Para ver cómo estos fenómenos se traducen en pérdidas concretas, puedes consultar lo que el clima le cuesta a España y el panorama del riesgo climático, o seguir los indicadores al día en el observatorio climático.
Preguntas frecuentes
Dudas sobre el Danubio y las centrales nucleares
¿Por qué el nivel del Danubio afecta a una central nuclear?
Porque la central usa el agua del río para refrigerar los reactores. Si el nivel baja tanto que las tomas de captación no alcanzan el agua, o si esta llega demasiado caliente, la refrigeración deja de ser segura y hay que reducir potencia o parar la planta.
¿Hay riesgo de apagón en Hungría?
El Gobierno dice que no. Aunque Paks aporta más del 40% de la electricidad del país, Hungría puede importar entre 3.600 y 3.800 MW de sus vecinos para cubrir el hueco. Las restricciones que se estudian afectarían a grandes industrias, no a los hogares.
¿Qué tiene que ver esto con el cambio climático?
Las olas de calor y las sequías son más frecuentes e intensas, y eso hace que los ríos alcancen mínimos con más facilidad. Las centrales que dependen del agua fluvial para refrigerarse quedan más expuestas a tener que reducir producción o pararse en verano.
¿Qué está pasando en Rumanía?
Su central de Cernavodă ha desconectado un reactor por el mismo motivo: el caudal del Danubio ha caído al nivel más bajo registrado en tres décadas en ese punto, insuficiente para la refrigeración.
Fuentes: World Nuclear News · Euronews · Bloomberg · TTXVN
