Cambio climático en Valencia: todos los datos de tu provincia en un vistazo
El 29 de octubre de 2024, la estación de Turís registró 184,6 milímetros en una sola hora —récord de España— y 771,8 milímetros en el día. Para dimensionarlo: la ciudad de Valencia recoge 475 milímetros en un año entero. AEMET ha estimado después que el cambio climático aumentó alrededor de un 21 % la intensidad de aquella lluvia. Este panel reúne los indicadores climáticos reales de la provincia —temperatura y anomalía, lluvia, sequía, temperatura y nivel del mar, caudal de los ríos y avisos— actualizados de forma automática desde fuentes oficiales.
¿Cuánto ha llovido hoy en València/Valencia?
No llovió en ninguna de las 10 estaciones de la provincia.
Media de las 10 estaciones del pluviómetro de AEMET que dan el dato a los municipios de València/Valencia; no es una rejilla ni una previsión. Actualizado hoy a las 05:20 · se vuelve a medir sobre las 11:00. La lluvia municipio a municipio · Las 52 provincias comparadas
¿Cómo es el clima de Valencia?
El observatorio de València, a 13 metros de altitud, registra una temperatura media anual de 18,3 °C y 475 milímetros de lluvia al año repartidos en 46,3 días, según los valores climatológicos normales de AEMET para el periodo 1981-2010. Es un clima mediterráneo litoral de inviernos suaves y veranos cálidos y húmedos.
El rasgo decisivo de esta provincia no es cuánta agua recibe, sino cuándo y cómo. Octubre y septiembre son los meses más lluviosos, con 77 y 70 milímetros, frente a los 8 de julio. La lluvia llega en otoño, cuando el Mediterráneo está más caliente y puede ceder a la atmósfera grandes cantidades de vapor de agua, y lo hace concentrada en pocos episodios: 475 milímetros repartidos en apenas 46 días.
El invierno es notablemente benigno: 0,5 días de helada al año y mínimas medias de 7,1 °C en enero. En el otro extremo, las noches de verano superan de media el umbral tropical, con mínimas medias de 21,5 °C en julio y 21,9 °C en agosto, y una humedad relativa que se mantiene entre el 64 % y el 68 % todo el año por la proximidad del mar.
Esa combinación —mar cálido, otoño lluvioso y relieve próximo a la costa— es la que define el riesgo característico del litoral mediterráneo: no la sequía prolongada, sino la precipitación muy intensa en muy poco tiempo.
- Temperatura media anual
- 18,3 °C en el observatorio de València, con media de máximas de 22,8 °C y media de mínimas de 13,8 °C (AEMET, 1981-2010).
- Precipitación anual
- 475 mm en 46,3 días de lluvia igual o superior a 1 mm. Octubre es el mes más lluvioso, con 77 mm, y septiembre le sigue con 70.
- Noches tropicales
- Media de mínimas de 21,5 °C en julio y 21,9 °C en agosto, por encima del umbral de noche tropical.
- Heladas
- 0,5 días al año: el invierno litoral valenciano es prácticamente libre de heladas.
- Tormentas
- 15,3 días al año, con máximo en septiembre (2,8) y agosto (1,9).
- Récord horario de España
- 184,6 mm en una hora en Turís (Mas de la Calabarra) el 29 de octubre de 2024. El registro anterior era de 159,2 mm en Vinaròs, Castellón, el 19 de octubre de 2018.
- Acumulado diario
- 771,8 mm en Turís en un solo día, más de lo que la ciudad de València recoge en un año y medio.
- Atribución climática
- AEMET ha estimado que el cambio climático aumentó en torno a un 21 % la intensidad de la lluvia de aquel episodio.
¿Qué ocurrió el 29 de octubre de 2024?
Una depresión aislada en niveles altos —una dana— descargó sobre el interior de la provincia una cantidad de agua sin precedentes en el registro español. La estación de Turís midió 184,6 milímetros en una sola hora, el mayor registro horario documentado en España, y acumuló 771,8 milímetros a lo largo del día. Las inundaciones que siguieron causaron 230 muertes.
La escala del episodio se entiende mejor con una comparación. La ciudad de València recoge 475 milímetros en un año completo; en Turís cayó más de esa cantidad en una sola jornada, y en sesenta minutos se registró toda el agua que el aviso rojo había previsto para doce horas. Ningún aviso contemplaba una cifra semejante porque no existía precedente con el que contemplarla.
El agua no llegó por los grandes ríos sino por los barrancos, cauces habitualmente secos que drenan las laderas hacia la llanura litoral. El barranco del Poyo, que la mayor parte del año no lleva agua, alcanzó puntas de caudal del orden de diez veces el caudal del Ebro, y su desbordamiento afectó a localidades del área metropolitana como Paiporta, Picanya, Torrent, Aldaia, Alcàsser o la propia Turís.
Existe una causa judicial abierta sobre la gestión de los avisos y la respuesta de emergencia de aquella jornada, y el episodio es objeto de un debate político intenso. Esta página no entra a valorar responsabilidades políticas ni judiciales: no le corresponde y hacerlo sería tanto impreciso como irrespetuoso con las víctimas. Lo que sí puede aportar un observatorio climático es lo que sigue: el mecanismo meteorológico, las cifras oficiales, lo que dice la ciencia de atribución y qué distingue un fenómeno extremo de un desastre.
¿Fue el cambio climático la causa de la dana?
La respuesta rigurosa distingue entre causar e intensificar. Las danas y las lluvias torrenciales de otoño forman parte del clima mediterráneo desde siempre; el episodio de 2024 no fue un fenómeno nuevo. Lo que sí puede cuantificarse es cuánto más intenso resultó por efecto del calentamiento, y AEMET ha estimado ese incremento en torno a un 21 % en la intensidad de la lluvia.
El mecanismo físico que hay detrás es sencillo de enunciar. Un mar más cálido evapora más agua y una atmósfera más cálida puede contener más vapor —en torno a un 7 % más por cada grado de calentamiento—, de modo que cuando se dispara un episodio convectivo hay más humedad disponible para precipitar. El calentamiento no inventa la dana: le añade combustible.
Ese tipo de afirmación procede de la ciencia de atribución, una disciplina que compara la probabilidad e intensidad de un fenómeno en el clima actual frente a un clima sin influencia humana. No permite decir «este episodio ocurrió por el cambio climático», pero sí permite decir cuánto más probable o cuánto más intenso resultó, que es una afirmación más modesta y mucho más sólida.
Esta distinción es la más importante de la página y es estándar en gestión de riesgos: el riesgo resulta de multiplicar tres factores, la peligrosidad del fenómeno, la exposición —cuántas personas y bienes hay en el lugar donde ocurre— y la vulnerabilidad —qué capacidad tienen de resistirlo y de recibir el aviso a tiempo—. La lluvia del 29 de octubre fue extraordinaria por sí sola; que se convirtiera en una catástrofe de esa magnitud depende además de los otros dos factores: de cuánta población y cuánta actividad se ha ido situando en llanuras de inundación y en las inmediaciones de barrancos a lo largo de décadas, y de cómo funcionó la cadena de alerta. Reducir todo a la lluvia impide actuar, porque sobre la peligrosidad meteorológica no se puede intervenir a escala local; sobre la exposición y la vulnerabilidad, sí.
¿Por qué no se desbordó el Turia?
Porque el Turia ya no pasa por la ciudad. Tras la riada del 14 de octubre de 1957, que inundó València y causó decenas de muertes, se aprobó el llamado Plan Sur: un nuevo cauce de varios kilómetros que desvía el río por el sur del casco urbano y que se inauguró en 1969. El cauce viejo se convirtió con los años en el Jardín del Turia.
Aquella obra funcionó exactamente como se diseñó. En 2024 el nuevo cauce evacuó el caudal del Turia sin que el río anegara la ciudad, y el centro de València quedó al margen de lo peor del episodio. Es, probablemente, la demostración más rotunda que existe en España de que una infraestructura de adaptación bien dimensionada salva vidas durante décadas.
Y ahí está también la lección incómoda. La catástrofe de 2024 no ocurrió en el cauce que se protegió, sino en los barrancos que no se protegieron: el Poyo y otras ramblas de la comarca de l’Horta Sud, sobre cuyas márgenes y llanuras de inundación creció durante medio siglo una parte sustancial del área metropolitana. La adaptación funciona donde se construye, y solo donde se construye.
La lluvia acumulada, los avisos meteorológicos, la temperatura del mar y el caudal de los ríos de la provincia de Valencia se siguen en directo desde el Observatorio climático: avisos meteorológicos activos, lluvias y sequía, caudal de los ríos, temperatura del mar y nivel del mar.
¿Qué está cambiando ya en el clima de Valencia?
El indicador más relevante de esta provincia es la temperatura del mar. Un Mediterráneo más cálido aporta más vapor de agua a la atmósfera y más energía a los episodios convectivos de otoño, de modo que la misma situación sinóptica que hace décadas producía una lluvia intensa puede hoy producir una más intensa.
El segundo cambio afecta al reparto de la precipitación. La provincia no camina necesariamente hacia menos agua anual, sino hacia una distribución más concentrada: más días secos y episodios más copiosos cuando llueve. Para un territorio que ya recoge sus 475 milímetros en apenas 46 días, esa tendencia estrecha aún más el margen entre la sequía y la inundación.
El tercero son las noches. Con mínimas medias de 21,5 °C en julio y 21,9 °C en agosto ya por encima del umbral tropical, y con el mar actuando como reserva de calor, el número de noches sin recuperación térmica es una de las variables que más se está desplazando en todo el litoral mediterráneo.
¿Cómo será el clima de Valencia en 2050 y en 2100?
Las proyecciones para el litoral mediterráneo apuntan a un aumento de la temperatura media de entre 1,5 y 2 °C hacia 2050 y de hasta 4 °C hacia 2100 en escenarios de altas emisiones, con más noches tropicales, agua marina más cálida, precipitación anual similar o algo menor pero concentrada en episodios más intensos, y una subida sostenida del nivel del mar.
| Horizonte | Temperatura | Lluvia y mar | Cómo se nota |
|---|---|---|---|
| 2050 Mitad de siglo |
+1,5 a +2 °C de media anual, con las noches tropicales extendiéndose más allá del verano. | Mar más cálido y episodios de lluvia intensa con mayor cantidad de agua disponible. | Más presión sobre el drenaje urbano y sobre la ordenación de las zonas inundables. |
| 2100 Emisiones altas |
Hasta +4 °C, con una estación cálida notablemente más larga. | Precipitación más concentrada y nivel del mar claramente más alto sobre la costa y l’Albufera. | La adaptación de barrancos, drenaje y planeamiento pasa a ser la variable decisiva. |
| 2100 Emisiones contenidas |
El calentamiento se estabiliza cerca de los valores proyectados para mitad de siglo. | La intensidad de los episodios crece menos y el ascenso del mar resulta manejable. | Las obras hidráulicas y los sistemas de alerta pueden dimensionarse con margen. |
Una proyección climática no es una predicción del tiempo. No dice qué temperatura hará el 15 de agosto de 2050 en Valencia, sino cómo se desplaza el conjunto de la distribución: qué deja de ser excepcional y pasa a ser habitual. Por eso el dato relevante no es el récord puntual, sino la frecuencia con la que se repite.
¿Cómo afecta el cambio climático a la vida diaria en Valencia?
En la provincia de Valencia el cambio climático se concreta en seis frentes: la lluvia intensa y los barrancos, la temperatura del mar, las noches tropicales, l’Albufera y el arrozal, la huerta y el cítrico, y el nivel del mar sobre una costa muy baja.
¿Cómo interpretar los datos de este panel?
Valencia es una provincia costera y mediterránea, así que en su panel aparecen los indicadores marinos —temperatura del mar, olas de calor marinas y nivel del mar— junto a los terrestres. Hay además cuatro cautelas especialmente pertinentes aquí.
- El acumulado mensual esconde lo importante. En esta provincia el dato relevante es la intensidad horaria: cuánta agua cae en sesenta minutos, no cuánta en treinta días.
- Un aviso rojo describe un umbral, no un techo. El episodio de 2024 superó ampliamente lo previsto por el aviso, y conviene entender los avisos como un mínimo a partir del cual actuar.
- Los barrancos no aparecen en los mapas de caudal habituales. Los aforos siguen a los ríos principales, pero el riesgo del litoral mediterráneo se concentra a menudo en cauces secos y sin instrumentar.
- La temperatura del mar es un indicador anticipado. Un Mediterráneo anómalamente cálido a final de verano señala más energía disponible para los episodios de otoño.
Preguntas frecuentes sobre el cambio climático en Valencia
¿Cuál es la temperatura media de Valencia?
El observatorio de València registra una temperatura media anual de 18,3 °C, con una media de máximas de 22,8 °C y una media de mínimas de 13,8 °C, según los valores climatológicos normales de AEMET para el periodo 1981-2010. La estación se sitúa a 13 metros de altitud.
¿Cuánto llueve en Valencia?
475 milímetros al año repartidos en 46,3 días de precipitación igual o superior a 1 mm, según AEMET. Octubre es el mes más lluvioso, con 77 mm, seguido de septiembre con 70, frente a los 8 de julio. La lluvia llega en otoño y concentrada en pocos episodios, que es lo que define el riesgo característico de esta provincia.
¿Qué es una dana?
Una depresión aislada en niveles altos: una masa de aire frío que se desprende de la circulación general y queda aislada en altura sobre la península. Cuando esa masa fría se sitúa sobre un Mediterráneo cálido, el contraste térmico genera una inestabilidad muy fuerte y puede producir precipitaciones de gran intensidad en poco tiempo. Es un fenómeno propio del clima mediterráneo, especialmente en otoño.
¿Cuánta lluvia cayó el 29 de octubre de 2024?
La estación de Turís (Mas de la Calabarra) midió 184,6 milímetros en una sola hora, el mayor registro horario documentado en España —el anterior era de 159,2 mm en Vinaròs, Castellón, el 19 de octubre de 2018—, y acumuló 771,8 milímetros a lo largo del día. Para dimensionarlo, la ciudad de València recoge 475 milímetros en un año completo.
¿Fue el cambio climático la causa de la dana de 2024?
Conviene distinguir entre causar e intensificar. Las danas y las lluvias torrenciales de otoño forman parte del clima mediterráneo desde siempre, de modo que el fenómeno en sí no es nuevo. Lo que puede cuantificarse es cuánto más intenso resultó por efecto del calentamiento: AEMET ha estimado ese incremento en torno a un 21 % en la intensidad de la lluvia de aquel episodio.
¿Cómo puede saberse eso?
Mediante la ciencia de atribución, una disciplina que compara la probabilidad y la intensidad de un fenómeno en el clima actual frente a un clima sin influencia humana. No permite afirmar que un episodio concreto «ocurrió por el cambio climático», pero sí cuantificar cuánto más probable o cuánto más intenso resultó. Es una afirmación más modesta y bastante más sólida.
¿Por qué un mar más cálido produce lluvias más intensas?
Porque aporta más vapor de agua. Un mar más caliente evapora más, y una atmósfera más cálida puede contener más humedad —en torno a un 7 % más por cada grado de calentamiento—, de modo que cuando se dispara un episodio convectivo hay más agua disponible para precipitar. El calentamiento no crea el fenómeno: le añade combustible.
¿Un fenómeno extremo es lo mismo que un desastre?
No, y la distinción es fundamental. En gestión de riesgos, el riesgo resulta de multiplicar tres factores: la peligrosidad del fenómeno, la exposición —cuántas personas y bienes hay donde ocurre— y la vulnerabilidad —qué capacidad tienen de resistirlo y de recibir el aviso a tiempo—. Una lluvia extraordinaria sobre un territorio despoblado y preparado produce daños limitados; la misma lluvia sobre llanuras de inundación densamente ocupadas produce una catástrofe. Reducirlo todo a la lluvia impide actuar, porque sobre la peligrosidad meteorológica no se puede intervenir localmente y sobre los otros dos factores sí.
¿Por qué no se desbordó el Turia en 2024?
Porque el Turia ya no pasa por la ciudad. Tras la riada del 14 de octubre de 1957 se aprobó el Plan Sur, que desvió el río por un cauce nuevo al sur del casco urbano, inaugurado en 1969; el cauce antiguo es hoy el Jardín del Turia. Esa obra funcionó como se diseñó y el centro de València quedó al margen de lo peor del episodio de 2024. Es una de las demostraciones más claras de que una infraestructura de adaptación bien dimensionada sigue salvando vidas décadas después.
¿Qué es el barranco del Poyo?
Es un cauce que permanece seco la mayor parte del año y que drena las laderas del interior hacia la llanura litoral al sur de València. El 29 de octubre de 2024 alcanzó puntas de caudal del orden de diez veces el caudal del Ebro y se desbordó a lo largo de su recorrido, afectando a localidades del área metropolitana como Paiporta, Picanya, Torrent, Aldaia o Alcàsser. Los barrancos son la forma característica del riesgo de inundación en el litoral mediterráneo.
¿Qué postura tiene esta página sobre la gestión de aquella jornada?
Ninguna. Existe una causa judicial abierta sobre la gestión de los avisos y la respuesta de emergencia, y el episodio es objeto de un debate político intenso. Un observatorio climático puede aportar el mecanismo meteorológico, las cifras oficiales y lo que dice la ciencia de atribución; valorar responsabilidades políticas o judiciales no le corresponde.
¿Cada cuánto se actualizan los datos de esta página?
Los indicadores del panel se actualizan de forma automática a diario a partir de fuentes oficiales y públicas: AEMET, Copernicus, Copernicus Marine, EFFIS, Puertos del Estado y la Confederación Hidrográfica del Júcar.
Fuentes: Clima — valores climatológicos normales de València (indicativo 8416, 1981-2010), AEMET · Episodio del 29 de octubre de 2024 — informe del episodio de AEMET y registros de precipitación por municipios · Atribución — estimación de AEMET sobre el aumento de intensidad de la lluvia · Mar y nivel del mar — Puertos del Estado y Copernicus Marine · Agua — Confederación Hidrográfica del Júcar · Incendios — EFFIS / Copernicus EMS · Escenarios regionales — Escenarios PNACC a partir del Sexto Informe del IPCC. Las proyecciones a 2050 y 2100 son escenarios climáticos, no predicciones meteorológicas.
Situación climática en Valencia hoy
- 28,4 / 19,7 °C máxima y mínima previstas hoy en Valencia
- Casi todos los años se daba en Valencia un día tan cálido como hoy, en el clima de 1951-1980
- 0 / 0 noches tropicales en Valencia (mes / año)
- 186 mm (−25,4 % sobre lo normal) lluvia acumulada en el año
- 32,4 % · media 10 años 36 % embalses de la provincia (11)
- 7 focos de calor detectados por satélite en Comunidad Valenciana
- Buena (índice 43) calidad del aire en Valencia
- 25,5 °C (−0,5 °C sobre lo normal) temperatura del mar en Valencia
- Sanlúcar de Barrameda clima de Valencia en 2050 se parecerá al de
Situación climática en Valencia a 11/09/2026: Nivel del mar muy elevado en Valencia: +15.6 cm sobre la media 1993-2012. Valencia ya suma 22 días por encima de 32 °C este año (media 1991-2020: 18; media 1961-1990: 12). 7 foco(s) de calor activos detectados por satélite en Comunidad Valenciana (últimas 48 h). Datos del Observatorio Climático de calentamientoglobal.es (fuentes: AEMET, NASA, Copernicus, NOAA, Open-Meteo).
Fuentes: AEMET, NASA FIRMS, Copernicus, NOAA, MITECO y Open-Meteo · Actualizado el 11 de septiembre de 2026 · Los cálculos y las frases son elaboración propia, reutilizables con CC BY 4.0 citando a CalentamientoGlobal.es; los datos de origen conservan la licencia de su organismo.
Lo más destacado hoy en Valencia
- Nivel del mar muy elevado en Valencia: +15.6 cm sobre la media 1993-2012 · 2.º día consecutivo
- Valencia ya suma 22 días por encima de 32 °C este año (media 1991-2020: 18; media 1961-1990: 12) · 11.º día consecutivo
- 7 foco(s) de calor activos detectados por satélite en Comunidad Valenciana (últimas 48 h) · 5.º día consecutivo
Ver también: Embalses de Valencia esta semana · Datos para periodistas · Las 52 provincias comparadas