sábado, septiembre 12

Cambio climático en Soria

📍 Observatorio climático · Provincia de Soria

Cambio climático en Soria: todos los datos de tu provincia en un vistazo

La trufa negra necesita entre 500 y 800 milímetros de lluvia al año, frío invernal y —sobre todo— tormentas de verano que la hagan engordar entre junio y agosto. Soria recoge 512 milímetros, acumula 83,3 días de helada y registra 23,2 días de tormenta al año: el clima de esta provincia es, casi literalmente, la definición del hábitat de la trufa. Por eso cuando la tormenta no llega hay que fabricarla con riego. Este panel reúne los indicadores climáticos reales de la provincia —temperatura y anomalía, heladas, nieve, lluvia, sequía, caudal de los ríos e incendios— actualizados de forma automática desde fuentes oficiales.

83,3
días de helada al año: tres meses con mínimas medias bajo cero
AEMET · 2030
512 mm
de lluvia al año, justo dentro del rango que la trufa necesita
AEMET
23,2
días de tormenta al año: el agua que llega en pleno verano
AEMET
1.800 m³
por hectárea y año de riego en los casos más desfavorables
Truficultura

¿Cuánto ha llovido hoy en Soria?

0 mmde media en lo que va de hoy, hasta las 06:00
0 mmde media el viernes 11 de septiembre
4,6 mmde media en los últimos 4 días con dato

No llovió en ninguna de las 1 estaciones de la provincia.

Media de las 1 estaciones del pluviómetro de AEMET que dan el dato a los municipios de Soria; no es una rejilla ni una previsión. Actualizado hoy a las 05:20 · se vuelve a medir sobre las 11:00. La lluvia municipio a municipio · Las 52 provincias comparadas

¿Cómo es el clima de Soria?

El observatorio de Soria, a 1.081 metros de altitud, registra una temperatura media anual de 11,0 °C, 512 milímetros de lluvia al año repartidos en 78,8 días, 83,3 días de helada y 21,4 días de nieve, según los valores climatológicos normales de AEMET para el periodo 1981-2010. Es uno de los climas más rigurosos de la España peninsular.

El frío no es un episodio, es la estructura del año. Tres meses tienen una media de mínimas por debajo de cero —enero con −1,3 °C, febrero con −1,0 °C y diciembre con −0,4 °C— y las heladas superan los ochenta días anuales. Con 11,0 °C de media anual, Soria está entre los observatorios de capital de provincia más fríos del país.

Lo que distingue a Soria de otras provincias frías es lo que ocurre en verano. Julio y agosto no son meses secos: cada uno recoge 30 milímetros, una cifra modesta pero muy superior a los 2 de Sevilla o los 11 de Salamanca. La razón está en otra columna de la ficha: 23,2 días de tormenta al año, con máximos de 4,4 días en mayo, junio y agosto.

Esa combinación —invierno duro, primavera húmeda y tormentas estivales— no es un detalle pintoresco. Es exactamente el perfil climático que necesita el producto agrícola de mayor valor de la provincia, y lo veremos con números en el apartado siguiente.

⚠️ Una ficha no describe toda la provincia

Los valores de arriba corresponden al observatorio de la capital, a 1.081 metros. La provincia tiene contrastes importantes: los Picos de Urbión superan los 2.200 metros y concentran los grandes pinares de pino albar y el nacimiento del Duero, con un régimen de montaña bastante más frío y nevado; el sur provincial, hacia Almazán y las Tierras de Berlanga, es algo más templado y seco; y las zonas truferas se reparten sobre todo por las áreas calizas del centro y el sur. Los 512 milímetros de la capital son una referencia útil, no un valor uniforme.

Temperatura media anual
11,0 °C en el observatorio de Soria, con media de máximas de 17,2 °C y media de mínimas de 4,9 °C (AEMET, 1981-2010).
Precipitación anual
512 mm en 78,8 días de lluvia igual o superior a 1 mm. Mayo es el mes más lluvioso, con 67 mm.
Heladas
83,3 días al año. Enero (−1,3 °C), febrero (−1,0 °C) y diciembre (−0,4 °C) tienen media de mínimas bajo cero.
Nieve
21,4 días al año, con máximos en febrero (5,1) y enero (5,0).
Tormentas
23,2 días al año, con 4,4 días de media en mayo, junio y agosto: es el agua que llega en pleno verano.
Verano
30 mm en julio y 30 mm en agosto, con medias de máximas de 28,7 y 28,3 °C.
Requerimientos de la trufa negra
Entre 500 y 800 mm anuales, humedad primaveral suficiente para el desarrollo del hongo y tormentas de verano para el crecimiento del carpóforo.
Riego en truficultura
En los casos más desfavorables, en torno a 1.800 m³ por hectárea y año, aportados de forma concentrada cada tres semanas entre junio y septiembre.

¿Por qué Soria es tierra de trufa negra?

Porque su clima coincide casi punto por punto con lo que la trufa negra necesita. La Tuber melanosporum requiere una precipitación anual de entre 500 y 800 milímetros, humedad suficiente en primavera para el desarrollo del hongo y tormentas de verano que permitan el crecimiento del fruto. Soria recoge 512 milímetros, tiene mayo como mes más lluvioso con 67 y suma 23,2 días de tormenta al año.

Esa coincidencia no es una casualidad poética sino la razón física de que la provincia sea una de las que más superficie potencialmente productiva de trufa tiene en España, tanto silvestre como cultivada, y una de las que más hectáreas de plantación acumula. El mapa de la trufa española sigue al mapa de un clima concreto, y Soria está en el centro de ese mapa.

El resto del hábitat lo ponen el suelo y el árbol. La trufa negra vive en simbiosis con las raíces de encinas, quejigos y avellanos formando micorrizas, y necesita suelos calizos, sueltos y bien aireados. En Soria esa combinación aparece en las áreas calizas del centro y el sur provincial, donde las plantaciones de encina trufera se han multiplicado en las últimas décadas.

Hay un contraste que merece señalarse. Soria es una de las provincias más frías y con menor densidad de población de España, y sin embargo alberga uno de los cultivos con mayor valor por hectárea del campo español. La misma dureza climática que ha vaciado los pueblos es la que hace posible el producto más caro que sale de sus montes.

¿Por qué la trufa necesita tormentas de verano?

Porque el fruto engorda en verano, cuando no llueve. El carpóforo —el cuerpo fructífero que acabará recolectándose en invierno— experimenta su mayor crecimiento entre junio y agosto, precisamente en los meses en los que el clima mediterráneo entra en sequía. Sin agua en esa ventana, la trufa se queda pequeña o directamente no llega a formarse.

La forma en que llega el agua importa tanto como la cantidad. Una tormenta de verano descarga una cantidad apreciable de agua en poco tiempo sobre un suelo caliente, y eso es lo que activa el crecimiento; una llovizna prolongada no produce el mismo efecto. Por eso el indicador relevante para la truficultura no es tanto la precipitación acumulada de julio como cuántos episodios tormentosos se producen y cuándo.

Los 23,2 días de tormenta anuales que registra Soria, con su máximo repartido entre mayo, junio y agosto, son por tanto un dato agrícola de primer orden disfrazado de dato meteorológico. Un verano sin tormentas en esta provincia no significa solo un verano seco: significa una campaña de trufa comprometida seis meses antes de la recolección.

¿Qué se hace cuando la tormenta no llega?

Se fabrica. La truficultura moderna riega imitando deliberadamente el patrón de las tormentas de verano: los aportes de agua se programan de forma concentrada y espaciada, aproximadamente cada tres semanas entre junio y septiembre, en lugar de repartirse de manera continua. En los casos más desfavorables el volumen necesario ronda los 1.800 metros cúbicos por hectárea y año.

La técnica que lo ha hecho posible es el riego por microaspersión, considerado uno de los mayores avances de la truficultura porque reproduce mejor que el goteo la forma en que el agua de una tormenta moja el suelo. No se trata solo de aportar litros: se trata de aportarlos de una manera concreta, porque el hongo responde al patrón y no únicamente al volumen.

El diagnóstico del sector es explícito en este punto: el agua es el factor limitante de la producción de trufa en España. No lo son la superficie disponible, ni el conocimiento técnico, ni el mercado —que paga precios altos y estables—, sino la disponibilidad de agua en el momento exacto del ciclo en que el fruto crece.

⚠️ El riego resuelve el problema y crea uno nuevo

Regar truferas es una adaptación eficaz y bien fundamentada, pero conviene mirar la otra cara. Esos 1.800 metros cúbicos por hectárea se aportan justo entre junio y septiembre, es decir, en el periodo del año en que menos agua hay disponible y en que más compiten por ella el abastecimiento, el resto de la agricultura y los propios caudales de los ríos. Un cultivo históricamente silvestre —la trufa se recolectaba en el monte— se convierte así en un cultivo que depende de una infraestructura de riego y de una concesión de agua. La adaptación es real y funciona, pero traslada la vulnerabilidad del cielo al sistema hídrico, y esa es una distinción que conviene tener presente antes de dar el problema por resuelto.

⚠️ Trufa silvestre y trufa cultivada no son lo mismo

Al leer cualquier serie de producción trufera conviene saber qué se está midiendo. Buena parte de la trufa negra española actual procede de plantaciones —encinas y quejigos micorrizados, con riego y manejo—, no de recolección en monte silvestre. Eso significa que una subida de la producción total puede convenir con un descenso de la trufa silvestre, y que comparar cifras de hace tres décadas con las de hoy mezcla dos actividades distintas: una depende del clima sin más, la otra de decisiones de inversión, de superficie plantada y de acceso al agua. Cuando alguien afirme que la trufa «va bien» o «va mal» en Soria, la primera pregunta útil es: ¿silvestre o cultivada?

Las tormentas de verano, las heladas, la nieve, la sequía y el caudal de los ríos de la provincia de Soria se siguen en directo desde el Observatorio climático: lluvias y sequía, caudal de los ríos, grados-día de calefacción y avisos meteorológicos activos.

¿Qué está cambiando ya en el clima de Soria?

Lo primero que conviene decir es lo que no ha pasado: con 512 milímetros anuales, Soria sigue hoy dentro del rango de 500 a 800 que la trufa necesita. La provincia no se ha salido del intervalo óptimo, y cualquier relato que sugiera lo contrario está adelantándose a los datos. El riesgo es acercarse al límite inferior, no haberlo cruzado.

Dicho eso, el indicador que más margen tiene para moverse aquí es el frío. Con 83,3 días de helada y 21,4 días de nieve al año, Soria tiene mucho que perder en esas variables, y su reducción es una de las señales más limpias del calentamiento en la meseta alta porque no depende del ruido de la precipitación.

El segundo frente es la estacionalidad de las tormentas. Para el ciclo de la trufa lo determinante no es cuántas tormentas hay al año sino cuántas caen en la ventana de junio a agosto, y ese reparto es más variable y más difícil de proyectar que la temperatura media. Un mismo total anual repartido de otro modo cambia por completo el resultado de la campaña.

El tercero afecta a la montaña. Los pinares de pino albar de Urbión, uno de los conjuntos forestales gestionados de forma ordenada y continuada más importantes de España, dependen de un régimen de humedad y de frío que se estrecha con el calentamiento, y en la sierra el espacio disponible hacia arriba es limitado.

¿Cómo será el clima de Soria en 2050 y en 2100?

Las proyecciones para la meseta alta y el sistema Ibérico apuntan a un aumento de la temperatura media de entre 1,5 y 2 °C hacia 2050 y de hasta 4 °C hacia 2100 en escenarios de altas emisiones, con una reducción notable de los días de helada y de nieve, veranos más largos y una precipitación anual similar o algo menor pero con un reparto estival más incierto.

Proyecciones climáticas para la provincia de Soria
HorizonteTemperaturaAgua y tormentasCómo se nota
2050
Mitad de siglo
+1,5 a +2 °C de media anual y una caída clara respecto a los 83,3 días de helada actuales. Mayor incertidumbre en el reparto de las tormentas de junio a agosto. Más campañas truferas dependientes del riego y menos margen para la trufa silvestre.
2100
Emisiones altas
Hasta +4 °C, con inviernos que pierden gran parte de su carácter continental de montaña. Riesgo de acercarse al límite inferior del rango de 500 mm que la trufa requiere. El acceso al agua de riego pasa a ser la variable que decide la viabilidad del cultivo.
2100
Emisiones contenidas
El calentamiento se estabiliza cerca de los valores proyectados para mitad de siglo. La provincia se mantiene dentro del rango climático favorable a la trufa. Con riego de apoyo y buen manejo, la truficultura conserva su viabilidad y sus pinares también.
⚠️ Cómo leer estas proyecciones

Una proyección climática no es una predicción del tiempo. No dice qué temperatura hará el 15 de agosto de 2050 en Soria, sino cómo se desplaza el conjunto de la distribución: qué deja de ser excepcional y pasa a ser habitual. Por eso el dato relevante no es el récord puntual, sino la frecuencia con la que se repite.

¿Cómo afecta el cambio climático a la vida diaria en Soria?

En la provincia de Soria el cambio climático se concreta en seis frentes: las tormentas de verano y la trufa, el agua de riego, las heladas y la nieve, los pinares de Urbión, los incendios forestales y la despoblación.

⛈️
Tormentas de verano
23,2 días de tormenta al año, con máximo en mayo, junio y agosto. Son el agua que hace engordar la trufa cuando no llueve.
🍄
Trufa negra
Necesita entre 500 y 800 mm anuales. Soria recoge 512: está dentro del rango, cerca del límite inferior.
💧
Riego que imita la lluvia
Hasta 1.800 m³ por hectárea y año, aportados cada tres semanas de junio a septiembre para simular las tormentas.
❄️
Frío en retirada
83,3 días de helada y 21,4 de nieve al año. Es el indicador con más margen para moverse y el más limpio del calentamiento.
🌲
Pinares de Urbión
Pino albar en uno de los conjuntos forestales con gestión ordenada más antigua de España, en la cabecera del Duero.
🏚️
Despoblación
Una de las provincias con menor densidad de España: menos manos para gestionar monte, cortafuegos y aprovechamientos.

¿Cómo interpretar los datos de este panel?

Soria es una provincia de interior sin litoral, así que en su panel no encontrarás temperatura del mar ni nivel del mar: los indicadores relevantes son los terrestres —temperatura y anomalía, días de helada, nieve, lluvia acumulada, sequía, caudal de los ríos e incendios—. Hay además cuatro cautelas propias de esta provincia.

  • Vigila los días de tormenta de junio a agosto. Es el indicador agrícola más importante de Soria y el que menos se mira: determina la campaña de trufa seis meses antes de recolectarla.
  • El acumulado anual importa por dónde cae respecto a 500. Con 512 milímetros, la provincia está dentro del rango que la trufa necesita pero relativamente cerca de su umbral inferior.
  • Heladas y nieve son el termómetro más limpio. Con 83,3 y 21,4 días respectivamente, aquí la señal del calentamiento se lee mejor en el frío que en la lluvia.
  • Una estación no describe la provincia. Los datos son de la capital, a 1.081 metros. Los Picos de Urbión superan los 2.200 y el sur provincial es más templado y seco.

Preguntas frecuentes sobre el cambio climático en Soria

¿Cuál es la temperatura media de Soria?

El observatorio de Soria, a 1.081 metros de altitud, registra una temperatura media anual de 11,0 °C, con una media de máximas de 17,2 °C y una media de mínimas de 4,9 °C, según los valores climatológicos normales de AEMET para el periodo 1981-2010. Es uno de los observatorios de capital de provincia más fríos de España.

¿Cuántos días de helada hay en Soria?

83,3 días de helada al año, según AEMET, además de 21,4 días de nieve. Tres meses tienen una media de temperaturas mínimas por debajo de cero: enero con −1,3 °C, febrero con −1,0 °C y diciembre con −0,4 °C. El frío en Soria no es un episodio puntual sino la estructura de medio año.

¿Cuánto llueve en Soria?

512 milímetros al año repartidos en 78,8 días de precipitación igual o superior a 1 mm, según AEMET. Mayo es el mes más lluvioso, con 67 mm. A diferencia de otras provincias de interior, julio y agosto no son meses secos: cada uno recoge 30 milímetros, gracias sobre todo a las tormentas estivales.

¿Por qué Soria es tierra de trufa negra?

Porque su clima coincide casi punto por punto con lo que la trufa negra necesita. La Tuber melanosporum requiere entre 500 y 800 milímetros de precipitación anual, humedad suficiente en primavera y tormentas de verano para el crecimiento del fruto; Soria recoge 512 milímetros, tiene mayo como mes más lluvioso con 67 y suma 23,2 días de tormenta al año. A eso se añaden los suelos calizos y la presencia de encinas y quejigos con los que el hongo forma micorrizas.

¿Por qué la trufa necesita tormentas de verano?

Porque el carpóforo —el cuerpo fructífero que se recolectará en invierno— experimenta su mayor crecimiento entre junio y agosto, justo cuando el clima mediterráneo entra en sequía. Sin agua en esa ventana, la trufa se queda pequeña o no llega a formarse. Además, la forma importa: una tormenta descarga bastante agua en poco tiempo sobre suelo caliente, y ese patrón activa el crecimiento mejor que una llovizna prolongada.

¿Cuánta agua necesita una plantación de trufa?

En los casos más desfavorables, en torno a 1.800 metros cúbicos por hectárea y año, aportados de forma concentrada aproximadamente cada tres semanas entre junio y septiembre para imitar el patrón de las tormentas de verano. El riego por microaspersión se considera uno de los mayores avances de la truficultura precisamente porque reproduce mejor que el goteo la manera en que una tormenta moja el suelo.

¿Es el riego la solución al problema climático de la trufa?

Es una adaptación eficaz, pero traslada la vulnerabilidad en lugar de eliminarla. Esos 1.800 metros cúbicos por hectárea se aportan entre junio y septiembre, el periodo del año con menos agua disponible y con más competencia por ella entre el abastecimiento, el resto de la agricultura y los caudales de los ríos. Un cultivo históricamente silvestre pasa a depender de una infraestructura de riego y de una concesión de agua: el problema deja de estar en el cielo y pasa a estar en el sistema hídrico.

¿Se ha salido Soria del clima que necesita la trufa?

No. Con 512 milímetros anuales, la provincia sigue dentro del rango de 500 a 800 que la trufa negra requiere, aunque relativamente cerca del límite inferior. Conviene decirlo con precisión: el riesgo relevante es acercarse a ese umbral y perder regularidad en las tormentas de verano, no que la provincia haya dejado de ser apta.

¿Trufa silvestre y trufa cultivada son lo mismo?

No, y la distinción es importante para leer cualquier estadística. Buena parte de la trufa negra española actual procede de plantaciones de encina y quejigo micorrizados, con riego y manejo, no de recolección en monte silvestre. Una subida de la producción total puede convivir con un descenso de la trufa silvestre, y comparar cifras de hace tres décadas con las de hoy mezcla dos actividades distintas: una depende del clima sin más y la otra también de la inversión, la superficie plantada y el acceso al agua.

¿Qué indicador conviene vigilar en Soria?

Los días de tormenta entre junio y agosto. Es el indicador agrícola más importante de la provincia y uno de los que menos atención recibe: determina la campaña de trufa seis meses antes de que empiece la recolección. Para el ciclo del hongo no cuenta tanto el total anual de tormentas como cuántas caen en esa ventana concreta.

¿Qué son los pinares de Urbión?

Son los grandes pinares de pino albar del norte de la provincia, en la sierra donde nace el Duero y donde los Picos de Urbión superan los 2.200 metros. Constituyen uno de los conjuntos forestales con gestión ordenada y continuada más importantes de España, con aprovechamientos comunales de larga tradición. Dependen de un régimen de frío y humedad que se estrecha con el calentamiento y que en la sierra tiene poco recorrido hacia arriba.

¿Cada cuánto se actualizan los datos de esta página?

Los indicadores del panel se actualizan de forma automática a diario a partir de fuentes oficiales y públicas: AEMET, Copernicus, EFFIS y la Confederación Hidrográfica del Duero.

Fuentes: Clima — valores climatológicos normales de Soria (indicativo 2030, 1981-2010), AEMET · Requerimientos y riego de la trufa — cultivo de la trufa, Asociación Forestal de Soria (Asfoso) y medidas de adaptación de la trufa al cambio climático, proyecto Soria Forest Adapt · Trufa y montes — Trufa Negra de Soria · Agua — Confederación Hidrográfica del Duero · Incendios — EFFIS / Copernicus EMS · Escenarios regionales — Escenarios PNACC a partir del Sexto Informe del IPCC. Las proyecciones a 2050 y 2100 son escenarios climáticos, no predicciones meteorológicas.

Situación climática en Soria hoy

  • 25,6 / 6,9 °C máxima y mínima previstas hoy en Soria
  • Casi todos los años se daba en Soria un día tan cálido como hoy, en el clima de 1951-1980
  • 375 mm (−4,7 % sobre lo normal) lluvia acumulada en el año
  • 58,1 % · media 10 años 55,7 % embalses de la provincia (3)
  • 20 focos de calor detectados por satélite en Castilla y León
  • Excelente (índice 32) calidad del aire en Soria
  • Ourense clima de Soria en 2050 se parecerá al de

Situación climática en Soria a 11/09/2026: Soria ya suma 22 días por encima de 32 °C este año (media 1991-2020: 10; media 1961-1990: 2). 20 foco(s) de calor activos detectados por satélite en Castilla y León (últimas 48 h). Datos del Observatorio Climático de calentamientoglobal.es (fuentes: AEMET, NASA, Copernicus, NOAA, Open-Meteo).

Fuentes: AEMET, NASA FIRMS, Copernicus, NOAA, MITECO y Open-Meteo · Actualizado el 11 de septiembre de 2026 · Los cálculos y las frases son elaboración propia, reutilizables con CC BY 4.0 citando a CalentamientoGlobal.es; los datos de origen conservan la licencia de su organismo.

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