Cambio climático en Salamanca: todos los datos de tu provincia en un vistazo
Los investigadores que la estudian la llaman «un incendio forestal silencioso». La seca avanza por las 133.000 hectáreas de dehesa de la provincia sin humo y sin titulares, matando encinas una a una. Y el clima influye de una forma que casi nadie explica bien: lo que dispara al patógeno no es la sequía, sino que los meses lluviosos sean cada vez más cálidos. Este panel reúne los indicadores climáticos reales de la provincia —temperatura y anomalía, heladas, lluvia, sequía, caudal de los ríos e incendios— actualizados de forma automática desde fuentes oficiales.
¿Cuánto ha llovido hoy en Salamanca?
No llovió en ninguna de las 3 estaciones de la provincia.
Media de las 3 estaciones del pluviómetro de AEMET que dan el dato a los municipios de Salamanca; no es una rejilla ni una previsión. Actualizado hoy a las 05:20 · se vuelve a medir sobre las 11:00. La lluvia municipio a municipio · Las 52 provincias comparadas
¿Cómo es el clima de Salamanca?
El observatorio de Salamanca Aeropuerto registra una temperatura media anual de 12,2 °C, 372 milímetros de lluvia al año repartidos en 63,8 días y nada menos que 76,8 días de helada, según los valores climatológicos normales de AEMET para el periodo 1981-2010. Es un clima mediterráneo continentalizado de meseta a 790 metros de altitud: frío, seco y con una amplitud térmica muy marcada.
La cifra de heladas es de las más altas de la España llana. Con 76,8 días bajo cero al año, la provincia acumula más de dos meses de helada repartidos sobre todo entre noviembre y marzo, y en enero y febrero la media de las mínimas es negativa: −0,7 °C y −0,2 °C respectivamente. El invierno salmantino no es una estación suave con episodios fríos: es frío de forma estructural.
El verano es el extremo contrario y explica buena parte del resto. En julio caen 11 milímetros y en agosto 12, con medias de máximas de 30,0 y 29,5 °C y una humedad relativa que baja al 47 % en julio, según AEMET. Son dos meses de sequía casi total sobre un suelo que ya venía de un año con solo 372 milímetros.
Esa combinación —frío intenso en invierno, sequía severa en verano y poca agua en total— es exactamente el escenario en el que la encina se impuso como especie dominante. La Quercus ilex no está en la dehesa salmantina por casualidad: es el árbol que tolera ese régimen cuando casi ningún otro puede.
Los valores de arriba proceden del aeropuerto de Salamanca, en Calvarrasa de Abajo, a 790 metros y en el centro de la penillanura. Es la referencia oficial de AEMET, pero la provincia tiene contrastes notables: la Sierra de Francia y la de Béjar superan los 2.000 metros, con más precipitación y nieve; los Arribes del Duero, al oeste, disfrutan de un microclima encajado y mucho más suave donde prosperan olivo, almendro y viñedo en pleno interior castellano; y los Campos Charros del centro y el sur concentran la dehesa. No traslades los 372 milímetros a toda la provincia.
- Temperatura media anual
- 12,2 °C en Salamanca Aeropuerto, con media de máximas de 18,7 °C y media de mínimas de 5,6 °C (AEMET, 1981-2010).
- Precipitación anual
- 372 mm en 63,8 días de lluvia igual o superior a 1 mm. Mayo es el mes más lluvioso, con 47 mm.
- Verano
- 11 mm en julio y 12 mm en agosto, con medias de máximas de 30,0 y 29,5 °C y humedad relativa del 47 % en julio.
- Heladas
- 76,8 días de helada al año. En enero y febrero la media de mínimas es negativa (−0,7 °C y −0,2 °C).
- Niebla y nieve
- 38,9 días de niebla y 6,8 días de nieve al año, con 2.667 horas de sol.
- Dehesa
- Alrededor de 133.000 hectáreas en la provincia, una de las mayores extensiones de España junto a Extremadura y Andalucía.
- La seca
- Decaimiento forestal asociado sobre todo al oomiceto Phytophthora cinnamomi. Los investigadores la describen como «un incendio forestal silencioso».
- Factores de riesgo identificados
- Suelo no arenoso, cobertura vegetal alta y temperaturas elevadas durante los meses lluviosos, según el modelo de riesgo desarrollado en la Universidad de Salamanca.
¿Qué es la dehesa y por qué es tan singular?
La dehesa es un sistema agrosilvopastoral: un bosque aclarado de encinas y alcornoques con pasto debajo, en el que conviven arbolado, ganado y cultivo. No es un ecosistema natural sino un paisaje construido por el ser humano a lo largo de siglos, y Salamanca concentra unas 133.000 hectáreas, una de las mayores extensiones de España.
Su lógica es la del aprovechamiento múltiple sobre un terreno pobre. En un suelo que no da para agricultura intensiva y con 372 milímetros de lluvia al año, la dehesa combina pasto para el ganado, bellota para el cerdo, leña, corcho y caza, manteniendo una densidad de arbolado baja —lo suficiente para dar sombra y bellota sin competir con el pasto—. Esa densidad no es natural: se consigue y se mantiene aclarando.
La pieza económica más conocida es la montanera: entre octubre y marzo, el cerdo ibérico se alimenta principalmente de la bellota caída, con cargas ganaderas bajas que rara vez superan la cabeza y media por hectárea y que suelen rondar la media cabeza. Es el sistema que sostiene denominaciones como la de Guijuelo, y depende de una variable que no controla nadie: cuánta bellota produce la encina ese año.
Conviene decirlo antes de hablar de la seca, porque cambia la jerarquía del diagnóstico. El principal riesgo estructural de la dehesa española es la ausencia de regeneración del arbolado: las encinas envejecen y mueren, pero apenas hay renuevos que las sustituyan, porque el ganado se come las plántulas, el laboreo destruye los brotes y rara vez se acotan superficies para que crezcan nuevos pies. Un sistema sin relevo generacional se extingue por aritmética, aunque no enferme. Esa es una cuestión de gestión, no de clima, y por eso iniciativas como el Observatorio de la Dehesa de la Universidad de Salamanca y la Diputación —con su Red de Fincas Modelo y un banco de semillas de la dehesa— trabajan precisamente sobre la regeneración. Si la dehesa se pierde, el clima habrá sido un acelerador; la causa de fondo será que no se plantó a tiempo.
¿Qué es la seca de la encina?
La seca es un decaimiento forestal que provoca la muerte de encinas y alcornoques y que se asocia sobre todo al oomiceto Phytophthora cinnamomi, un organismo del suelo que ataca las raíces finas del árbol e impide que absorba agua. El resultado es una paradoja cruel: el árbol muere de sed con el suelo húmedo, porque ha perdido la capacidad de beber.
La expresión que usan los propios investigadores es reveladora. Describen la seca como «un incendio forestal silencioso»: mata la misma superficie de arbolado que un incendio, pero sin humo, sin llamas, sin una fecha que recordar y sin salir en las noticias. Por eso su avance se percibe tarde, cuando los claros en la dehesa ya son visibles desde la carretera.
La presencia del patógeno en las dehesas está documentada. En prospecciones realizadas en dehesas del suroeste peninsular, P. cinnamomi se detectó en 12 de 30 parcelas muestreadas, es decir en el 40 % de los puntos, correspondiendo nueve a dehesas de encina y tres a dehesas mixtas de encina y alcornoque.
¿Cómo influye el clima en el avance de la seca?
De una forma menos intuitiva de lo que suele contarse. El factor que dispara al patógeno no es la sequía por sí sola, sino que los meses lluviosos sean cada vez más cálidos. Entre los factores que predisponen a la presencia de Phytophthora, el modelo de riesgo desarrollado en la Universidad de Salamanca identifica el suelo no arenoso, la cobertura vegetal alta y las temperaturas elevadas durante los meses de lluvia.
La razón está en la biología del organismo. Phytophthora cinnamomi necesita agua libre en el suelo para dispersarse: sus zoosporas nadan. Pero también necesita calor para multiplicarse con rapidez. Un otoño o una primavera fríos y húmedos limitan su actividad; un otoño o una primavera húmedos y templados le abren una ventana de expansión. El calentamiento no está secando esos meses: los está calentando manteniendo la humedad, que es justo la combinación que el patógeno necesita.
La sequía estival entra después, en un segundo acto igual de determinante. Una encina con el sistema radicular dañado por el oomiceto llega al verano sin capacidad de captar agua, y un julio de 11 milímetros como el que registra Salamanca la somete a un estrés que un árbol sano soportaría y uno enfermo no. Los episodios de sequía extrema son, en la literatura, determinantes en el proceso de muerte del árbol.
El trabajo de la Universidad de Salamanca aporta además una lectura territorial concreta. Tras realizar 103 prospecciones adicionales, los investigadores concluyeron que la zona oriental de la provincia presenta mayor idoneidad para albergar el patógeno y que, según las predicciones de cambio climático, podría verse gravemente afectada, aunque la zona occidental también es propensa. El modelo funciona así como sistema de alerta temprana para priorizar dónde actuar.
Esta distinción es importante para no atribuir mal las causas. Phytophthora cinnamomi es un organismo exótico, ajeno a los ecosistemas ibéricos, que llegó por vías humanas —movimiento de plantas y de tierra— y que sin esa introducción no estaría aquí. El clima no ha creado la enfermedad: ha ampliado la ventana temporal en la que el patógeno es activo y ha debilitado al huésped. Conviene ser preciso también en otro punto: la propia literatura científica describe la seca como un decaimiento «cuyo origen no está claro» y en el que intervienen varios patógenos, además de factores como la edad del arbolado, la compactación del suelo por el ganado y las prácticas de laboreo. Presentarla como un efecto directo y único del calentamiento sería incorrecto, y además contraproducente: si fuera solo clima, no habría nada que hacer a escala de finca; como es multicausal, sí lo hay.
La sequía, las olas de calor, las heladas y el caudal de los ríos de la provincia de Salamanca se siguen en directo desde el Observatorio climático: lluvias y sequía, canícula y olas de calor, caudal de los ríos y incendios forestales en tiempo real.
¿Está en riesgo la montanera y el ibérico de bellota?
El riesgo no es que desaparezca de golpe, sino que se vuelva más irregular. La montanera depende de que las encinas produzcan bellota, y la producción de bellota es enormemente variable de un año a otro incluso en condiciones normales: la encina alterna años de gran cosecha con años de cosecha escasa por su propio ciclo, un fenómeno conocido como vecería.
Sobre esa variabilidad natural se superponen ahora dos presiones. La primera es la pérdida de arbolado: cada encina que muere por la seca es capacidad de producción de bellota que desaparece de forma permanente, porque una encina adulta tarda décadas en ser reemplazada. La segunda es el estrés hídrico: un árbol que ha pasado un verano con 11 milímetros de lluvia y las raíces comprometidas dedica sus recursos a sobrevivir, no a fructificar.
La consecuencia práctica para el sector no es un colapso, sino una planificación más difícil. Con cargas ganaderas que rondan la media cabeza por hectárea y una campaña de montanera que va de octubre a marzo, el número de cerdos que una finca puede sostener en régimen de bellota se decide cada otoño en función de la cosecha real, y esa decisión se vuelve más incierta cuanto más variable es el arbolado.
¿Cómo será el clima de Salamanca en 2050 y en 2100?
Las proyecciones para el oeste de la meseta norte apuntan a un aumento de la temperatura media de entre 1,5 y 2 °C hacia 2050 y de hasta 4 °C hacia 2100 en escenarios de altas emisiones, con una reducción notable de los días de helada, veranos más largos y secos y una precipitación anual similar o algo menor pero concentrada en menos episodios.
| Horizonte | Temperatura | Agua y dehesa | Cómo se nota |
|---|---|---|---|
| 2050 Mitad de siglo |
+1,5 a +2 °C de media anual y una reducción clara de los 76,8 días de helada actuales. | Meses lluviosos más templados, es decir, ventana más amplia de actividad para el patógeno de la seca. | Avance de los claros en la dehesa y mayor irregularidad en la cosecha de bellota. |
| 2100 Emisiones altas |
Hasta +4 °C, con inviernos que pierden gran parte de su carácter continental. | Sequías estivales más largas sobre un arbolado con el sistema radicular ya comprometido. | La superficie de dehesa depende por completo de que exista regeneración planificada. |
| 2100 Emisiones contenidas |
El calentamiento se estabiliza cerca de los valores proyectados para mitad de siglo. | El estrés hídrico estival se mantiene dentro de lo que la encina tolera históricamente. | Con acotados, banco de semillas y control de carga ganadera, la dehesa sigue siendo viable. |
Una proyección climática no es una predicción del tiempo. No dice qué temperatura hará el 15 de agosto de 2050 en Salamanca, sino cómo se desplaza el conjunto de la distribución: qué deja de ser excepcional y pasa a ser habitual. Por eso el dato relevante no es el récord puntual, sino la frecuencia con la que se repite.
¿Cómo afecta el cambio climático a la vida diaria en Salamanca?
En la provincia de Salamanca el cambio climático se concreta en seis frentes: la seca de la encina, la montanera y el ibérico, el agua de un territorio con 372 milímetros, las heladas que se retiran, la Sierra de Francia y los Arribes del Duero.
¿Cómo interpretar los datos de este panel?
Salamanca es una provincia de interior sin litoral, así que en su panel no encontrarás temperatura del mar ni nivel del mar: los indicadores relevantes son los terrestres —temperatura y anomalía, días de helada, lluvia acumulada, sequía, caudal de los ríos e incendios—. Y hay cuatro cautelas propias de esta provincia.
- Vigila la temperatura de los meses lluviosos, no solo la del verano. Para el riesgo de seca, un octubre húmedo y templado dice más que un julio caluroso. Es el indicador menos obvio y el más informativo.
- Los días de helada son el termómetro del cambio aquí. Con 76,8 días al año, Salamanca tiene mucho que perder en esa variable, y su descenso es una de las señales más limpias del calentamiento en la meseta.
- El agua de julio y agosto no es un detalle. Once y doce milímetros dejan cero margen: cualquier anomalía adicional se traduce en estrés severo para el arbolado.
- Una estación no describe la provincia. Los datos son del aeropuerto, en la penillanura central. La Sierra de Francia y Béjar superan los 2.000 metros y los Arribes del Duero tienen un microclima mucho más suave.
Preguntas frecuentes sobre el cambio climático en Salamanca
¿Cuál es la temperatura media de Salamanca?
El observatorio de Salamanca Aeropuerto registra una temperatura media anual de 12,2 °C, con una media de máximas de 18,7 °C y una media de mínimas de 5,6 °C, según los valores climatológicos normales de AEMET para el periodo 1981-2010. La estación se sitúa a 790 metros de altitud, en el municipio de Calvarrasa de Abajo.
¿Cuánto llueve en Salamanca?
El aeropuerto de Salamanca recoge 372 milímetros de lluvia al año repartidos en 63,8 días de precipitación igual o superior a 1 mm, según AEMET. Julio y agosto son los meses más secos, con 11 y 12 milímetros respectivamente, y mayo el más lluvioso, con 47 mm.
¿Cuántos días de helada hay en Salamanca?
76,8 días de helada al año, según los valores normales de AEMET, una de las cifras más altas de la España llana. Se concentran entre noviembre y marzo, y en enero y febrero la media de las temperaturas mínimas es negativa: −0,7 °C y −0,2 °C respectivamente.
¿Qué es la dehesa?
Es un sistema agrosilvopastoral: un bosque aclarado de encinas y alcornoques con pasto debajo, en el que conviven arbolado, ganado y cultivo. No es un ecosistema natural sino un paisaje construido por el ser humano a lo largo de siglos, y Salamanca concentra alrededor de 133.000 hectáreas, una de las mayores extensiones de España.
¿Qué es la seca de la encina?
Es un decaimiento forestal que provoca la muerte de encinas y alcornoques y que se asocia sobre todo al oomiceto Phytophthora cinnamomi, un organismo del suelo que ataca las raíces finas e impide que el árbol absorba agua. El resultado es que el árbol puede morir de sed incluso con el suelo húmedo, porque ha perdido la capacidad de beber. Los investigadores la describen como «un incendio forestal silencioso».
¿Por qué se dice que la seca es un incendio silencioso?
Porque mata superficies de arbolado comparables a las de un incendio pero sin humo, sin llamas, sin una fecha concreta que recordar y sin cobertura informativa. Su avance se percibe tarde, cuando los claros en la dehesa ya resultan visibles a simple vista, y para entonces las encinas perdidas tardarán décadas en ser reemplazadas.
¿Cómo influye el clima en la seca de la encina?
De forma menos intuitiva de lo que suele contarse: el factor que favorece al patógeno no es la sequía por sí sola, sino que los meses lluviosos sean cada vez más cálidos. Phytophthora cinnamomi necesita agua libre en el suelo para dispersarse —sus zoosporas nadan— y calor para multiplicarse rápido. Entre los factores predisponentes identificados por el modelo de riesgo de la Universidad de Salamanca están el suelo no arenoso, la cobertura vegetal alta y las temperaturas elevadas durante los meses de lluvia. La sequía estival actúa después, rematando a un árbol que ya no puede captar agua.
¿Es el cambio climático la causa de la seca?
No de forma directa ni única. Phytophthora cinnamomi es un organismo exótico, ajeno a los ecosistemas ibéricos, que llegó por vías humanas: sin esa introducción no habría seca. El clima no ha creado la enfermedad, ha ampliado la ventana temporal en la que el patógeno es activo y ha debilitado al huésped. La propia literatura científica describe la seca como un decaimiento «cuyo origen no está claro», en el que intervienen varios patógenos además de la edad del arbolado, la compactación del suelo por el ganado y las prácticas de laboreo.
¿Qué zonas de Salamanca tienen más riesgo de seca?
Investigadores de la Universidad de Salamanca han diseñado un modelo de zonas de riesgo que funciona como sistema de alerta temprana. Tras realizar 103 prospecciones, concluyeron que la zona oriental de la provincia presenta mayor idoneidad para albergar el patógeno y que, según las predicciones de cambio climático, podría verse gravemente afectada, aunque la zona occidental también es propensa.
¿Cuál es el mayor problema de la dehesa?
La falta de regeneración del arbolado, más incluso que la enfermedad. Las encinas envejecen y mueren pero apenas hay renuevos que las sustituyan, porque el ganado se come las plántulas, el laboreo destruye los brotes y rara vez se acotan superficies para que crezcan nuevos pies. Un sistema sin relevo generacional se extingue por aritmética aunque no enferme. Es una cuestión de gestión, y por eso el Observatorio de la Dehesa de la Universidad de Salamanca y la Diputación trabaja sobre la regeneración con una Red de Fincas Modelo y un banco de semillas.
¿Está en riesgo el jamón ibérico de bellota?
El riesgo no es la desaparición sino la irregularidad. La montanera, de octubre a marzo, depende de que las encinas produzcan bellota, y esa producción ya varía mucho de forma natural por la vecería del arbolado. A esa variabilidad se suman ahora la pérdida permanente de encinas por la seca y el estrés hídrico de veranos con 11 milímetros de lluvia, que empuja al árbol a sobrevivir en lugar de fructificar. Con cargas ganaderas en torno a media cabeza por hectárea, cada campaña se decide en función de la cosecha real de ese otoño.
¿Cada cuánto se actualizan los datos de esta página?
Los indicadores del panel se actualizan de forma automática a diario a partir de fuentes oficiales y públicas: AEMET, Copernicus, EFFIS y la Confederación Hidrográfica del Duero.
Fuentes: Clima — valores climatológicos normales de Salamanca Aeropuerto (indicativo 2867, 1981-2010), AEMET · Modelo de riesgo de la seca — investigación de la Universidad de Salamanca sobre zonas de riesgo y alerta temprana · Detección del patógeno — prospecciones de Phytophthora cinnamomi en dehesas (Ministerio de Agricultura) · Regeneración — Observatorio de la Dehesa de la USAL y la Diputación de Salamanca: Red de Fincas Modelo y banco de semillas · Sequía y decaimiento — efecto de la sequía sobre encinas afectadas por la seca (SINC) · Agua — Confederación Hidrográfica del Duero · Incendios — EFFIS / Copernicus EMS · Escenarios regionales — Escenarios PNACC a partir del Sexto Informe del IPCC. Las proyecciones a 2050 y 2100 son escenarios climáticos, no predicciones meteorológicas.
Situación climática en Salamanca hoy
- 27,9 / 9,4 °C máxima y mínima previstas hoy en Salamanca
- Casi todos los años se daba en Salamanca un día tan cálido como hoy, en el clima de 1951-1980
- 0 / 0 noches tropicales en Salamanca (mes / año)
- 389 mm (+30,3 % sobre lo normal) lluvia acumulada en el año
- 66,6 % · media 10 años 60,4 % embalses de la provincia (8)
- 20 focos de calor detectados por satélite en Castilla y León
- Excelente (índice 37) calidad del aire en Salamanca
- Tudela clima de Salamanca en 2050 se parecerá al de
Situación climática en Salamanca a 11/09/2026: Salamanca ya suma 48 días por encima de 32 °C este año (media 1991-2020: 16; media 1961-1990: 8). 20 foco(s) de calor activos detectados por satélite en Castilla y León (últimas 48 h). Datos del Observatorio Climático de calentamientoglobal.es (fuentes: AEMET, NASA, Copernicus, NOAA, Open-Meteo).
Fuentes: AEMET, NASA FIRMS, Copernicus, NOAA, MITECO y Open-Meteo · Actualizado el 11 de septiembre de 2026 · Los cálculos y las frases son elaboración propia, reutilizables con CC BY 4.0 citando a CalentamientoGlobal.es; los datos de origen conservan la licencia de su organismo.
Lo más destacado hoy en Salamanca
- Salamanca ya suma 48 días por encima de 32 °C este año (media 1991-2020: 16; media 1961-1990: 8) · 44.º día consecutivo
- 20 foco(s) de calor activos detectados por satélite en Castilla y León (últimas 48 h) · 44.º día consecutivo
Ver también: Embalses de Salamanca esta semana · Datos para periodistas · Las 52 provincias comparadas