sábado, septiembre 12

Cambio climático en Las Palmas

📍 Observatorio climático · Provincia de Las Palmas

Cambio climático en Las Palmas: todos los datos de tu provincia en un vistazo

En Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote el agua potable dejó de depender de la lluvia hace sesenta años. El aeropuerto de Gran Canaria recoge 151 milímetros al año —cuatro meses seguidos sin llegar a un milímetro— y en 1964 Lanzarote inauguró en Arrecife la primera desaladora de Europa. La provincia lleva desde entonces bebiendo del mar. Este panel reúne los indicadores climáticos reales de las islas —temperatura y anomalía, calima, lluvia, sequía, temperatura y nivel del mar e incendios— actualizados de forma automática desde fuentes oficiales.

21,1 °C
temperatura media anual en el aeropuerto de Gran Canaria
AEMET · C649I
151 mm
de lluvia al año, repartidos en solo 22,1 días
AEMET
1964
el año en que Lanzarote empezó a beber agua del mar
Punta Grande, Arrecife
146 días
al año con calima como mínimo: el 40 % del calendario
CSIC · Nature 2026

¿Cuánto ha llovido hoy en Las Palmas?

0 mmde media en lo que va de hoy, hasta las 04:00
1,2 mmde media el viernes 11 de septiembre
1,2 mmde media en los últimos 3 días con dato

Lo más fuerte cayó en Vega de San Mateo, con 5,4 mm. Llovió en 6 de las 19 estaciones de la provincia.

Media de las 19 estaciones del pluviómetro de AEMET que dan el dato a los municipios de Las Palmas; no es una rejilla ni una previsión. Actualizado hoy a las 05:20 · se vuelve a medir sobre las 11:00. La lluvia municipio a municipio · Las 52 provincias comparadas

¿Cómo es el clima de la provincia de Las Palmas?

El observatorio de Gran Canaria Aeropuerto registra una temperatura media anual de 21,1 °C y solo 151 milímetros de lluvia al año repartidos en 22,1 días, según los valores climatológicos normales de AEMET para el periodo 1981-2010. Es un clima subtropical seco, suavizado por el mar y por el viento alisio, con una estacionalidad tan corta que apenas se nota.

El dato que mejor define a la provincia no es la temperatura media sino su falta de variación. Entre enero, el mes más frío con 17,9 °C de media, y agosto, el más cálido con 24,6 °C, hay solo 6,7 grados de diferencia, según la misma ficha de AEMET. En Madrid esa distancia supera los 19 grados. Las islas no tienen invierno en el sentido continental del término: tienen un verano más largo y otro más corto.

La segunda característica es la sequedad extrema del verano. Mayo, junio, julio y agosto suman entre los cuatro un solo milímetro de precipitación media en el aeropuerto de Gran Canaria, y julio y agosto no registran ningún día de lluvia apreciable. La lluvia útil se concentra en unas pocas jornadas de otoño e invierno, y por eso el volumen anual depende mucho de si esos episodios llegan o no.

La tercera es que las noches ya no refrescan por debajo del umbral tropical en verano. La media de las mínimas es de 20,8 °C en julio y 21,6 °C en agosto según AEMET, lo que significa que la noche tropical es la situación normal, no la excepción, durante buena parte del verano en la costa oriental de Gran Canaria.

⚠️ Una ficha no describe una provincia entera

Los valores de arriba corresponden al observatorio de Gran Canaria Aeropuerto, en el municipio de Ingenio, a 24 metros de altitud y en la costa sureste de la isla. Es la referencia oficial de AEMET para la provincia, pero Las Palmas es un archipiélago con tres climas muy distintos en pocos kilómetros: el norte de Gran Canaria (la capital, Moya, Teror) recibe bastante más lluvia porque el alisio descarga humedad en esa vertiente; las cumbres, por encima de los 1.500 metros, tienen un régimen de montaña con nieve ocasional; y Lanzarote y Fuerteventura son marcadamente más áridas. No traslades esos 151 milímetros a toda la provincia.

Temperatura media anual
21,1 °C en Gran Canaria Aeropuerto, con media de máximas de 24,2 °C y media de mínimas de 18,0 °C (AEMET, 1981-2010).
Precipitación anual
151 mm en 22,1 días de lluvia igual o superior a 1 mm. Diciembre es el mes más lluvioso con 31 mm.
Amplitud térmica anual
6,7 °C entre enero (17,9 °C) y agosto (24,6 °C): una de las menores de España.
Verano seco
Mayo, junio, julio y agosto suman 1 mm de precipitación media entre los cuatro meses.
Noches tropicales
Media de mínimas de 20,8 °C en julio y 21,6 °C en agosto: por encima del umbral de noche tropical.
Calima
Al menos 146 días al año con presencia de polvo sahariano, el 40 % del calendario, según un estudio del CSIC publicado en Nature y difundido en julio de 2026.
Agua potable
Procede mayoritariamente de la desalación. En Lanzarote y Fuerteventura la dependencia se sitúa entre el 70 % y el 90 % del consumo.
Hito histórico
La planta de Punta Grande, en Arrecife, fue en 1964 la primera desaladora de España y de Europa.

¿Por qué el agua potable de Las Palmas viene del mar?

Porque en estas islas la lluvia nunca fue suficiente y en 1964 se decidió dejar de depender de ella. Ese año llegó a Lanzarote la maquinaria de la planta de Punta Grande, en Arrecife, impulsada por el ingeniero naval Manuel Díaz Rijo: fue la primera desaladora de España y de Europa, y utilizaba tecnología de evaporación. Hoy la dependencia del agua desalada en Lanzarote y Fuerteventura se sitúa entre el 70 % y el 90 % del consumo.

La escala del cambio es difícil de exagerar. Antes de la desaladora, Lanzarote se abastecía de aljibes, maretas y barcos cisterna, y la población de la isla estaba limitada de hecho por el agua disponible. La desalación desacopló por completo el crecimiento demográfico y turístico del régimen de lluvias, y ese desacoplamiento explica buena parte de lo que las islas orientales son hoy.

Esto convierte a Las Palmas en un caso singular dentro de España. En la Península, una sequía se traduce en restricciones porque los embalses se vacían; aquí el abastecimiento urbano no depende del volumen embalsado sino de que las plantas sigan funcionando. La vulnerabilidad no ha desaparecido: ha cambiado de sitio, y ahora está en el suministro eléctrico y en el coste de la energía.

⚠️ Adaptarse consume energía, y la energía tiene un coste

La desalación es probablemente el ejemplo español más claro de adaptación exitosa a la escasez de agua, y conviene decirlo sin rodeos. Pero también conviene mirar la factura: las plantas desaladoras de abastecimiento público consumían en 2022 el equivalente al 6,2 % de toda la electricidad generada en Canarias, y el Gobierno de Canarias cifró en 2025 el coste de producir agua desalada en el archipiélago en torno a 125 millones de euros anuales, un 80 % más que cinco años antes, sobre todo por el encarecimiento energético. Mientras esa electricidad siga siendo mayoritariamente de origen fósil, adaptarse a la falta de agua implica emitir. La respuesta técnica no es dejar de desalar, sino desalar con renovables y reducir las pérdidas de red: solo en Lanzarote se estiman fugas de 17,5 hectómetros cúbicos al año, más de lo que producen dos de sus tres plantas.

¿Está aumentando la calima en Canarias?

Sí. Un estudio del CSIC publicado en Nature y difundido en julio de 2026 concluye que Canarias registra al menos 146 días de calima al año —el 40 % de los días, casi cinco meses— y que la llegada de polvo sahariano a Europa ha aumentado entre un 10 % y un 25 % en la última década. El seguimiento del fenómeno corresponde al Centro de Investigación Atmosférica de Izaña, de AEMET, que opera desde 2001 un sistema de aviso temprano dirigido a más de 250 organismos.

Las causas apuntadas son dos y se refuerzan entre sí. Por un lado, el cambio climático está modificando los patrones atmosféricos y favoreciendo la llegada de masas de aire africano hacia el norte; por otro, el avance de la desertificación en el norte de África genera más partículas disponibles para ser transportadas por el viento. El resultado no es un fenómeno nuevo, sino uno más frecuente.

La calima no es solo polvo del desierto. Durante el transporte, las partículas minerales se mezclan con contaminantes de origen humano —tráfico, industria, quema de biomasa— tanto en origen como al llegar a las islas, lo que hace que un episodio intenso empeore la calidad del aire por dos vías simultáneas y no solo por la carga natural de polvo.

⚠️ Sobre los efectos en salud, precisión y calma

Diversos estudios epidemiológicos nacionales e internacionales relacionan los episodios de calima con un aumento de los ingresos hospitalarios respiratorios y cardiovasculares respecto a días sin polvo. Conviene leer ese dato con precisión y sin alarmismo. La calima no es una novedad: las islas llevan milenios recibiendo polvo sahariano y es, de hecho, parte de su historia geológica y edáfica. Lo que cambia es la frecuencia. Los efectos son además multicausales: se solapan con la contaminación local, con las olas de calor y con la estacionalidad de las enfermedades respiratorias, de modo que atribuir a la calima un número concreto de casos exige un análisis estadístico cuidadoso. La recomendación sanitaria en episodios intensos es la de siempre —limitar la exposición al aire libre en personas con asma o enfermedad respiratoria o cardiaca previa— y esa recomendación no ha cambiado porque el polvo sea más frecuente.

Los avisos por calima, las olas de calor, las noches tropicales y la temperatura del mar alrededor de las islas se siguen en directo desde el Observatorio climático: avisos meteorológicos activos, canícula y olas de calor, noches tropicales y temperatura del mar.

¿Se están perdiendo las dunas de Maspalomas?

El campo dunar de Maspalomas ha perdido arena durante décadas, aunque la tendencia se ha frenado en los últimos años. Un estudio dirigido por la Universidad de Cantabria en 2008 estimó una pérdida de 45.000 metros cúbicos de arena al año; los trabajos del proyecto Masdunas II, presentados por el Cabildo de Gran Canaria en junio de 2025, han evitado la pérdida de al menos 14.000 metros cúbicos y recuperado el 85 % del frente dunar degradado.

El sistema funciona como una cinta transportadora natural. La arena entra por la playa del Inglés, viaja empujada por el alisio a lo largo del campo dunar y sale por la playa de Maspalomas, donde el mar la redistribuye. Cuando ese circuito se interrumpe en cualquiera de sus tramos, el conjunto deja de alimentarse y las dunas empiezan a inmovilizarse y a degradarse.

⚠️ Aquí el principal responsable no es el clima

Es tentador incluir a Maspalomas en la lista de daños del cambio climático, pero los datos apuntan sobre todo a otra causa. Investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria han documentado cómo la construcción de edificios alteró los vientos locales y, con ellos, el patrón, la dirección, la altura y la velocidad de migración de las dunas; a eso se suman décadas de pisoteo masivo y la entrada de especies vegetales exóticas que fijan la arena e impiden su movimiento. El cambio climático añade presión —subida del nivel del mar y temporales sobre el frente costero—, pero el factor dominante ha sido urbanístico y de uso público. Decirlo importa por una razón práctica: si el problema principal fuera climático, poco se podría hacer localmente; como es de gestión, se puede corregir localmente, y los resultados de Masdunas II lo demuestran.

¿Cómo afecta el mar al clima de Las Palmas?

El mar es el termostato de la provincia y explica por qué unas islas situadas a la latitud del Sáhara tienen veranos de 24,6 °C de media en lugar de 35. La corriente de Canarias trae agua relativamente fría desde el norte y el afloramiento costero africano refuerza ese enfriamiento, mientras el viento alisio del nordeste sopla de forma casi permanente y aporta humedad y ventilación.

Ese equilibrio es también el punto vulnerable. Si el agua superficial que rodea las islas se calienta, se debilita el efecto moderador que mantiene los veranos habitables, aumentan las noches tropicales y crecen las probabilidades de que sistemas tropicales conserven energía al aproximarse al archipiélago. La temperatura del mar no es aquí un indicador secundario: es el que condiciona a casi todos los demás.

Al ser un territorio insular, la provincia acumula además una exposición costera muy alta en proporción a su superficie. Puertos, carreteras litorales, playas urbanas, desaladoras y buena parte de la planta hotelera se sitúan a pocos metros sobre el nivel del mar, de modo que cualquier ascenso del nivel medio se combina con los temporales de mar de fondo para estrechar el margen de las infraestructuras costeras.

¿Cómo será el clima de Las Palmas en 2050 y en 2100?

Las proyecciones para Canarias apuntan a un aumento de la temperatura media de entre 1 y 1,5 °C hacia 2050 y de hasta 3 °C hacia 2100 en escenarios de altas emisiones —menor que en la Península por el efecto amortiguador del océano—, con más noches tropicales, más episodios de calima, precipitaciones aún más escasas e irregulares y una subida sostenida del nivel del mar.

Proyecciones climáticas para la provincia de Las Palmas
HorizonteTemperaturaAgua y marCómo se nota
2050
Mitad de siglo
+1 a +1,5 °C de media anual, con la noche tropical extendiéndose más allá del verano. Menos lluvia útil, más episodios de calima y agua superficial más cálida alrededor de las islas. Mayor demanda de refrigeración y más agua desalada por habitante, con la factura energética asociada.
2100
Emisiones altas
Hasta +3 °C, menos que en la Península por el efecto moderador del océano. Nivel del mar claramente más alto y presión creciente sobre playas urbanas e infraestructuras litorales. El coste energético de la desalación se convierte en la variable crítica del abastecimiento.
2100
Emisiones contenidas
El calentamiento se estabiliza cerca de los valores proyectados para mitad de siglo. La subida del nivel del mar continúa pero a un ritmo asumible para la adaptación costera. Con desalación alimentada por renovables, el abastecimiento deja de estar ligado al precio de los combustibles.
⚠️ Cómo leer estas proyecciones

Una proyección climática no es una predicción del tiempo. No dice qué temperatura hará el 15 de agosto de 2050 en Las Palmas, sino cómo se desplaza el conjunto de la distribución: qué deja de ser excepcional y pasa a ser habitual. Por eso el dato relevante no es el récord puntual, sino la frecuencia con la que se repite.

¿Cómo afecta el cambio climático a la vida diaria en Las Palmas?

En la provincia de Las Palmas el cambio climático se concreta en seis frentes: agua desalada y factura energética, calima y calidad del aire, noches tropicales, temperatura y nivel del mar, playas y campo dunar, y agricultura de las medianías.

💧
Agua del mar
La desalación cubre entre el 70 % y el 90 % del consumo en Lanzarote y Fuerteventura. El riesgo ya no es que no llueva, sino cuánto cuesta la energía.
🌫️
Calima
Al menos 146 días al año con polvo sahariano según el CSIC, y una tendencia al alza del 10 % al 25 % en la última década.
🌙
Noches tropicales
Con medias de mínimas de 20,8 °C en julio y 21,6 °C en agosto, la noche tropical es la norma del verano en la costa, no la excepción.
🌊
Mar y nivel del mar
La corriente de Canarias y el alisio mantienen habitables los veranos. Si el agua se calienta, se debilita el termostato de las islas.
🏖️
Dunas y playas
Maspalomas ha recuperado el 85 % del frente dunar degradado con el proyecto Masdunas II, tras décadas perdiendo arena.
🍌
Medianías y platanera
El cultivo depende del agua disponible y de su precio, y en una provincia que desala eso significa depender del coste de la electricidad.

¿Cómo interpretar los datos de este panel?

Las Palmas es una provincia insular y atlántica, así que en su panel sí aparecen los indicadores marinos —temperatura del mar, nivel del mar y olas de calor marinas— junto a los terrestres. Pero hay cuatro cautelas específicas que conviene tener presentes al leerlo.

  • Una estación no representa tres islas. Los valores normales de AEMET para la provincia proceden del aeropuerto de Gran Canaria, en la costa sureste. El norte de la isla es bastante más húmedo por el alisio, las cumbres tienen clima de montaña y Lanzarote y Fuerteventura son más áridas.
  • La lluvia acumulada dice poco por sí sola. Con 151 milímetros anuales en 22 días, un solo episodio de otoño puede cambiar el balance del año entero. Mira los episodios, no la media.
  • La sequía aquí no se lee en los embalses. El abastecimiento urbano depende de la desalación, no del volumen embalsado, así que la señal relevante es el consumo energético y el coste, no la reserva hídrica.
  • La temperatura del mar es un indicador principal. En una provincia oceánica el agua es el termostato: condiciona las noches tropicales, la humedad y la energía disponible para los temporales.

Preguntas frecuentes sobre el cambio climático en Las Palmas

¿Cuál es la temperatura media de la provincia de Las Palmas?

El observatorio de Gran Canaria Aeropuerto registra una temperatura media anual de 21,1 °C, con una media de máximas de 24,2 °C y una media de mínimas de 18,0 °C, según los valores climatológicos normales de AEMET para el periodo 1981-2010. Es la referencia oficial de la provincia, aunque describe la costa sureste de Gran Canaria y no el conjunto del archipiélago.

¿Cuánto llueve en Gran Canaria?

El aeropuerto de Gran Canaria recoge 151 milímetros de lluvia al año repartidos en 22,1 días de precipitación igual o superior a 1 mm, según AEMET. Mayo, junio, julio y agosto suman entre los cuatro un solo milímetro. El norte de la isla, en la vertiente donde descarga el alisio, es notablemente más húmedo.

¿Por qué en Canarias apenas hay diferencia entre verano e invierno?

Porque el océano amortigua las variaciones estacionales. Entre enero, el mes más frío con 17,9 °C de media, y agosto, el más cálido con 24,6 °C, hay solo 6,7 grados de diferencia en el aeropuerto de Gran Canaria, según AEMET. En una capital de interior peninsular esa distancia supera los 19 grados.

¿De dónde viene el agua potable de Las Palmas?

Mayoritariamente del mar. La provincia depende de la desalación desde 1964, cuando la planta de Punta Grande, en Arrecife (Lanzarote), se convirtió en la primera desaladora de España y de Europa, impulsada por el ingeniero naval Manuel Díaz Rijo con tecnología de evaporación. En Lanzarote y Fuerteventura la dependencia del agua desalada se sitúa hoy entre el 70 % y el 90 % del consumo.

¿Cuánta energía consume desalar agua en Canarias?

Las plantas desaladoras de abastecimiento público consumían en 2022 el equivalente al 6,2 % de toda la electricidad generada en Canarias. El Gobierno de Canarias cifró en 2025 el coste de producir agua desalada en el archipiélago en torno a 125 millones de euros anuales, un 80 % más que cinco años antes, sobre todo por el encarecimiento de la energía.

Si la desalación resuelve el problema del agua, ¿por qué preocupa el clima?

Porque la vulnerabilidad no ha desaparecido, ha cambiado de sitio. El abastecimiento ya no depende de que llueva, pero sí de que haya electricidad y de cuánto cueste; y mientras esa electricidad sea mayoritariamente de origen fósil, adaptarse a la falta de agua implica emitir. La salida técnica es desalar con renovables y reducir las pérdidas de red: solo en Lanzarote se estiman fugas de 17,5 hectómetros cúbicos al año.

¿Cuántos días de calima hay al año en Canarias?

Al menos 146 días al año, el 40 % del calendario y casi cinco meses, según un estudio del CSIC publicado en Nature y difundido en julio de 2026. El mismo trabajo señala que la llegada de polvo sahariano a Europa ha aumentado entre un 10 % y un 25 % en la última década, por la modificación de los patrones atmosféricos y por el avance de la desertificación en el norte de África.

¿Es peligrosa la calima para la salud?

Diversos estudios epidemiológicos relacionan los episodios de calima con un aumento de los ingresos hospitalarios respiratorios y cardiovasculares respecto a los días sin polvo, pero conviene leerlo con precisión. La calima no es un fenómeno nuevo —las islas llevan milenios recibiendo polvo sahariano— y sus efectos son multicausales, porque se solapan con la contaminación local, las olas de calor y la estacionalidad respiratoria. La recomendación sanitaria en episodios intensos sigue siendo limitar la exposición al aire libre en personas con asma o enfermedad respiratoria o cardiaca previa.

¿Se están perdiendo las dunas de Maspalomas?

Han perdido arena durante décadas, aunque la tendencia se ha frenado. Un estudio dirigido por la Universidad de Cantabria en 2008 estimó una pérdida de 45.000 metros cúbicos anuales; los trabajos del proyecto Masdunas II, presentados por el Cabildo de Gran Canaria en junio de 2025, han evitado la pérdida de al menos 14.000 metros cúbicos y recuperado el 85 % del frente dunar degradado.

¿Es el cambio climático el causante de la degradación de Maspalomas?

No principalmente. Investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria han documentado cómo la construcción de edificios alteró los vientos locales y con ellos el patrón, la dirección, la altura y la velocidad de migración de las dunas, a lo que se suman décadas de pisoteo masivo y la entrada de plantas exóticas que fijan la arena. El cambio climático añade presión mediante la subida del nivel del mar y los temporales, pero el factor dominante ha sido urbanístico y de uso público. Eso es una buena noticia práctica: un problema de gestión puede corregirse localmente.

¿Por qué hace menos calor en Canarias que en el Sáhara, estando a la misma latitud?

Por el océano. La corriente de Canarias transporta agua relativamente fría desde el norte y el afloramiento costero africano refuerza ese enfriamiento, mientras el viento alisio del nordeste sopla de forma casi permanente aportando humedad y ventilación. Ese conjunto actúa como termostato y es la razón de que agosto tenga 24,6 °C de media en el aeropuerto de Gran Canaria en lugar de valores desérticos.

¿Cada cuánto se actualizan los datos de esta página?

Los indicadores del panel se actualizan de forma automática a diario a partir de fuentes oficiales y públicas: AEMET, Copernicus, Copernicus Marine, EFFIS y Puertos del Estado.

Fuentes: Clima — valores climatológicos normales de Gran Canaria Aeropuerto (indicativo C649I, 1981-2010), AEMET · Calima — estudio del CSIC publicado en Nature (julio de 2026) y Centro de Investigación Atmosférica de Izaña (AEMET) · Desalación — 60 aniversario de la planta de Punta Grande, Arrecife, datos de consumo energético del Instituto Tecnológico de Canarias y estimación de costes del Gobierno de Canarias (2025) · Dunas — proyecto Masdunas II, Cabildo de Gran Canaria e investigación de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria · Mar y nivel del mar — Puertos del Estado y Copernicus Marine · Incendios — EFFIS / Copernicus EMS · Escenarios regionales — Escenarios PNACC a partir del Sexto Informe del IPCC. Las proyecciones a 2050 y 2100 son escenarios climáticos, no predicciones meteorológicas.

Situación climática en Las Palmas hoy

  • 25,6 / 21,4 °C máxima y mínima previstas hoy en Las Palmas de Gran Canaria
  • Casi todos los años se daba en Las Palmas de Gran Canaria un día tan cálido como hoy, en el clima de 1951-1980
  • 7 / 75 noches tropicales en Las Palmas de Gran Canaria (mes / año)
  • 507 mm (+232,4 % sobre lo normal) lluvia acumulada en el año
  • 0 focos de calor detectados por satélite en Canarias
  • Moderada (índice 42) calidad del aire en Las Palmas

Situación climática en Las Palmas a 11/09/2026: Nivel del mar muy elevado en Fuerteventura: +17.0 cm sobre la media 1993-2012. Las Palmas ya suma 9 días por encima de 32 °C este año (media 1991-2020: 0; media 1961-1990: 0). Año inusualmente lluvioso en Las Palmas: 506.6 mm, un 232% más de lo normal. Datos del Observatorio Climático de calentamientoglobal.es (fuentes: AEMET, NASA, Copernicus, NOAA, Open-Meteo).

Fuentes: AEMET, NASA FIRMS, Copernicus, NOAA, MITECO y Open-Meteo · Actualizado el 11 de septiembre de 2026 · Los cálculos y las frases son elaboración propia, reutilizables con CC BY 4.0 citando a CalentamientoGlobal.es; los datos de origen conservan la licencia de su organismo.

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