Temporada de Huracanes 2026: la NOAA ha presentado su pronóstico oficial
La agencia meteorológica más importante del mundo publica sus predicciones para la temporada atlántica. El Niño, en camino de convertirse en fuerte, podría ser el gran freno de los huracanes este año.
¿Qué ha anunciado la NOAA hoy?
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) ha presentado esta mañana, jueves 21 de mayo, su pronóstico oficial para la temporada de huracanes 2026 desde el Centro de Operaciones de Aeronaves de Lakeland, Florida. El evento, retransmitido en directo, ha reunido al administrador de la NOAA, al director del Servicio Meteorológico Nacional y a los propios pilotos de los legendarios Hurricane Hunters, los aviones que rastrean huracanes en tiempo real.
La temporada atlántica de huracanes comienza oficialmente el 1 de junio y se extiende hasta el 30 de noviembre, aunque la actividad más intensa se concentra históricamente entre mediados de agosto y mediados de octubre.
El Niño: el factor clave que podría frenar los huracanes en 2026
El gran protagonista de este pronóstico no es un huracán concreto, sino un fenómeno climático global: El Niño. La NOAA ya había señalado en su último diagnóstico una probabilidad del 82% de que El Niño emerja entre mayo y julio de 2026, con un 96% de probabilidad de que continúe durante el invierno del hemisferio norte.
"El Niño incrementa los vientos cortantes en la cuenca atlántica, lo que rompe la organización de las tormentas tropicales e impide que muchas lleguen a fortalecerse." — Investigadores del Departamento de Ciencias Atmosféricas, Universidad Estatal de Colorado (CSU)
Cuando El Niño es moderado o fuerte, su influencia sobre el Atlántico tropical es marcada: genera una mayor cizalladura vertical del viento, una especie de tijera atmosférica que corta las tormentas antes de que puedan organizarse en huracanes de gran intensidad. Es, en esencia, el escudo natural que los meteorólogos esperan que actúe este año.
¿Qué es la cizalladura vertical y por qué importa?
La cizalladura vertical es la diferencia entre la velocidad y dirección del viento en distintas alturas de la atmósfera. Cuando es alta, las tormentas tropicales se desorganizan porque las capas superiores e inferiores se mueven en direcciones distintas, "decapitando" el sistema antes de que pueda crecer. El Niño es el principal generador de esta cizalladura sobre el Atlántico.
Una temporada de incertidumbre récord
Los expertos insisten en que los pronósticos de este año presentan una dispersión histórica entre organismos. Mientras que la CSU de Colorado, pionera mundial en predicciones estacionales de huracanes, aplica por primera vez un modelo de inteligencia artificial llamado ACE2 para refinar sus estimaciones, la Universidad de Arizona eleva la cifra hasta las 20 tormentas. La diferencia refleja exactamente la incertidumbre sobre la intensidad final que alcanzará El Niño durante el pico de la temporada.
Phil Klotzbach, investigador principal de la CSU, ha señalado que la temporada 2026 guarda similitudes con las de 2006, 2009, 2015 y 2023, años que van desde una actividad muy por debajo del promedio hasta una actividad ligeramente superior. "La gran variabilidad en nuestros años análogos refleja la incertidumbre que siempre acompaña a los pronósticos de principios de temporada", ha advertido.
¿Cómo afecta esto a España y Europa?
Los huracanes atlánticos tienen una influencia indirecta sobre la Península Ibérica. Los sistemas que se debilitan al atravesar el Atlántico pueden llegar como borrascas postropicales con lluvias intensas y viento. Además, el mismo fenómeno de El Niño que modera los huracanes tiene consecuencias directas sobre el clima español: históricamente, los episodios de El Niño moderado o fuerte se asocian con precipitaciones por debajo de lo normal en el sureste peninsular, incluida la Región de Murcia.
Para una región que ya acumula embalses al mínimo histórico, esta noticia añade un elemento más de preocupación de cara al otoño e invierno. Los meteorólogos españoles seguirán de cerca la evolución del fenómeno durante los próximos meses.
¿Cuándo suele formarse el primer huracán de la temporada?
Aunque la temporada arranca oficialmente el 1 de junio, la primera tormenta con nombre suele formarse a finales de junio. El pico de actividad histórico se sitúa el 10 de septiembre, cuando las temperaturas del Atlántico alcanzan su máximo y los vientos alisios se debilitan. El Centro Nacional de Huracanes ya ha confirmado que no se espera ninguna actividad tropical en los próximos 7 días.
