Riesgo climático · Turismo
Riesgo climático y turismo en España: el mapa turístico que está cambiando
En el escenario más extremo, España podría perder un 7% de su demanda turística para 2100, con caídas de hasta el 60% en Baleares en verano. El sector que representa una de cada ocho partes de la economía española ya nota el riesgo climático en sus reservas.
01 — Definición
Qué es el riesgo climático aplicado al turismo
El riesgo climático turístico es la probabilidad de que el cambio climático reduzca el atractivo, la seguridad o la rentabilidad de un destino. Sigue la misma fórmula que en cualquier otro sector: Riesgo = Amenaza × Exposición × Vulnerabilidad. La amenaza es el calor extremo, la sequía o la erosión costera; la exposición es la concentración de turistas y de infraestructura en una zona y temporada concretas; la vulnerabilidad es la capacidad del destino para adaptarse —diversificando oferta, gestionando el agua o protegiendo sus playas—.
En España este riesgo tiene una particularidad: el turismo no es un sector cualquiera, sino uno de los pilares de la economía nacional. Eso convierte al riesgo climático turístico en un riesgo macroeconómico, no solo sectorial. Si quieres repasar el marco general, puedes volver a la sección de riesgo climático o ver qué zonas de España concentran mayor riesgo.
02 — El frente más expuesto
El sur y el Mediterráneo: el verano que deja de ser cómodo
Los destinos tradicionales del sur y del Mediterráneo —el corazón del turismo de sol y playa español— son los más expuestos al riesgo climático. El Mediterráneo ha registrado en los últimos veranos olas de calor marinas de carácter extremo, lo que se suma a temperaturas del aire cada vez más altas y persistentes. Puedes seguir esa evolución en nuestro mapa de temperaturas del mar en España.
Bajo el escenario más extremo (RCP8.5), las temperaturas en estas zonas podrían hacer que los veranos se vuelvan incómodos —e incluso peligrosos para la salud— para los turistas, con riesgo de deshidratación, golpes de calor e irritación de las vías respiratorias por el aire seco. No es un escenario de ciencia ficción: 2025 fue un año marcado por olas de calor extremas e incendios récord en España.
El impacto económico ya tiene cifras: en el escenario RCP8.5, los estudios de BBVA Research y CaixaBank Research proyectan una caída del 7% en la demanda turística nacional para 2100, con descensos de hasta el 60% en las Islas Baleares durante los meses de verano. España ocupó además el puesto 20 del Índice de Riesgo Climático Global 2026, en un año en el que el calor extremo y los incendios afectaron directamente a la actividad turística.
03 — El riesgo físico crónico
Costas en retroceso: el riesgo físico crónico del turismo de playa
Más allá del calor puntual, el turismo de playa afronta un riesgo climático de carácter crónico: la erosión costera y la subida del nivel del mar. Sin medidas de adaptación, los estudios anticipan retrocesos importantes de playas en España, especialmente en el Cantábrico, Galicia y Canarias, donde la erosión reduce tanto la capacidad física de las playas como su valor recreativo y económico.
| Zona | Riesgo dominante | Efecto sobre el turismo | Nivel de riesgo |
|---|---|---|---|
| Baleares | Calor extremo estival | Caída de demanda en temporada alta | Alto |
| Costa mediterránea peninsular | Calor + olas de calor marinas | Pérdida de comodidad turística en verano | Alto |
| Cantábrico y Galicia | Erosión costera | Retroceso de playas y oferta de sol y playa | Medio-alto |
| Canarias | Erosión costera + escasez hídrica | Retroceso de playas, presión sobre el agua | Medio-alto |
| Norte interior (Asturias, Cantabria) | Veranos más frescos | Posible aumento de demanda | Oportunidad |
Puedes consultar el detalle de la exposición costera en nuestro mapa de inundación costera y en los datos de nivel del mar en España, que actualizamos con datos de satélite Copernicus.
04 — Ganadores y perdedores
Ganadores y perdedores: la desestacionalización del turismo
El riesgo climático no reparte sus efectos de forma uniforme sobre el mapa turístico español. Mientras el sur y Baleares afrontan el mayor riesgo, otras zonas y temporadas pueden beneficiarse de la reorganización del sector.
Sur y Mediterráneo (riesgo alto)
Veranos cada vez más calurosos reducen el atractivo del turismo de sol y playa tradicional en temporada alta.
Norte de España (oportunidad)
Asturias, Galicia y Cantabria podrían ver crecer su demanda hasta un 6,9% a finales de siglo por sus veranos más frescos.
Primavera y otoño (nueva temporada alta)
A medida que el verano se vuelve menos cómodo, la primavera gana atractivo como alternativa para viajar a destinos tradicionales.
Turismo de interior y naturaleza
Destinos de montaña y de interior diversifican la oferta frente a la dependencia exclusiva del modelo de sol y playa.
05 — La respuesta
Cómo se está adaptando el sector turístico
Diversificación de la oferta
Los destinos más expuestos están impulsando el turismo de interior, de naturaleza y cultural para reducir su dependencia del modelo estacional de sol y playa, especialmente vulnerable al calor extremo.
Gestión y regeneración de costas
Las administraciones costeras invierten en regeneración de playas, protección de dunas y ordenación del litoral para amortiguar la erosión en las zonas de mayor riesgo —Cantábrico, Galicia y Canarias—.
Desestacionalización planificada
Promover la primavera y el otoño como temporadas alternativas no es solo una respuesta táctica: es una estrategia de adaptación a largo plazo frente a veranos cada vez más calurosos en los destinos tradicionales.
Sigue el riesgo climático en tiempo real
Temperaturas del mar, nivel del mar e incendios activos, actualizados cada día.
Ver el Observatorio →FAQ
Preguntas frecuentes
El riesgo climático afecta al turismo español a través del calor extremo en verano, el aumento de las olas de calor marinas en el Mediterráneo y el retroceso de playas en zonas costeras. En el escenario más extremo (RCP8.5), los estudios proyectan una caída del 7% en la demanda turística nacional para 2100, con descensos de hasta el 60% en Baleares durante el verano.
Los destinos de costa mediterránea y Baleares concentran el mayor riesgo por calor extremo y olas de calor marinas. Las costas del Cantábrico, Galicia y Canarias afrontan el mayor riesgo de retroceso de playas por erosión y subida del nivel del mar si no se adoptan medidas de adaptación.
Las regiones del norte de España —Asturias, Galicia y Cantabria— podrían ver aumentar su demanda turística hasta un 6,9% a finales de siglo, al ofrecer climas más frescos frente a los veranos cada vez más calurosos del sur y el Mediterráneo.
La desestacionalización es el desplazamiento de la temporada alta turística hacia meses con temperaturas más confortables, como la primavera o el otoño, a medida que los veranos en destinos tradicionales se vuelven demasiado calurosos para el turismo de sol y playa.
El turismo es uno de los pilares de la economía española, lo que convierte al riesgo climático en un riesgo macroeconómico de primer orden. España ocupa el puesto 20 del Índice de Riesgo Climático Global 2026, en un año marcado por récords de calor e incendios que afectaron directamente a la actividad turística.
El sector se adapta diversificando la oferta hacia el turismo de interior y de naturaleza, promoviendo la desestacionalización hacia primavera y otoño, invirtiendo en gestión y regeneración de playas, y mejorando la eficiencia hídrica de los destinos más expuestos a la sequía.
Sigue explorando en CalentamientoGlobal.es
Fuentes y referencias
- BBVA Research — El cambio climático y el patrón estacional y geográfico del turismo en España
- CaixaBank Research — El impacto del cambio climático en el turismo en España
- MITECO — Turismo y cambio climático en España
- COPE — Índice de Riesgo Climático Global 2026: España en el puesto 20
- MAPFRE Global Risks — El turismo ante la crisis climática
- CalentamientoGlobal.es — Sección de riesgo climático en España
