La factura del clima extremo: lo que el seguro agrario revela del cambio climático
Cuando la ciencia habla de fenómenos extremos más frecuentes, el balance de Agroseguro lo traduce a euros y hectáreas. Y las cifras de 2025 baten casi todos los récords.
Por qué el seguro agrario es un dato climático
Se puede debatir sobre modelos climáticos, escenarios de emisiones o proyecciones a 2100. Lo que no admite discusión es una indemnización pagada: alguien evaluó un daño real, en un campo real, y puso una cifra. Por eso el balance anual de Agroseguro —la entidad que gestiona el seguro agrario en España— es una de las radiografías más honestas del impacto del clima extremo sobre el campo. No proyecta el futuro; contabiliza el presente.
Y ese presente es cada vez más caro. La siniestralidad no deja de crecer, no porque los agricultores aseguren más caprichosamente, sino porque los fenómenos que destruyen cosechas —pedrisco, DANA, sequía, heladas— son más frecuentes e intensos. El seguro se limita a registrarlo.
Una de las peores cuentas de la historia
En 2025, la siniestralidad gestionada por Agroseguro alcanzó los 804 millones de euros, un 15% más que el año anterior y la segunda cifra nominalmente más alta en los 45 años de historia del sistema, solo superada por la excepcional sequía de 2023. Se gestionaron unos 113.000 siniestros y, por primera vez, se superó el millón de hectáreas siniestradas, batiendo el récord anterior de 2018. El motor del desastre fue el agua caída de golpe: solo los fenómenos tormentosos —pedrisco, lluvia torrencial, inundación y viento, con dos DANA de por medio— sumaron unos 530 millones de euros.
Si el récord absoluto lo marcó la sequía de 2023 y el de 2025 lo marca el pedrisco y las tormentas, el mensaje es claro: los dos extremos del clima —demasiada sequía y demasiada agua de golpe— están batiendo récords casi en años consecutivos. En 2024 la siniestralidad ya había sido de 712 millones de euros.
Los sectores más golpeados en 2025
El reparto del daño dibuja un mapa de vulnerabilidad. Los frutales se llevaron la peor parte, con las indemnizaciones disparadas por las tormentas de primavera y verano:
En el caso de los frutales, las indemnizaciones crecieron alrededor de un 80% respecto a 2024, un salto que ilustra hasta qué punto una primavera especialmente tormentosa puede castigar a un sector concreto.
Qué pasa cuando el riesgo se dispara
El sistema español de seguros agrarios es un modelo mixto público-privado admirado en Europa, pero el cambio climático lo somete a una presión de fondo. Cuando los fenómenos extremos dejan de ser excepcionales y se vuelven habituales, la lógica del seguro —repartir un riesgo poco frecuente entre muchos— se tensiona. Las primas suben, algunos cultivos en zonas de alto riesgo se vuelven difíciles de asegurar y crece el debate sobre cuánto de esa factura debe sostener el Estado.
Primas al alza
Más siniestralidad se traduce, tarde o temprano, en pólizas más caras para el agricultor.
Riesgo por zonas
Las áreas más expuestas a pedrisco, DANA o sequía concentran el daño y encarecen la cobertura.
Peso del Estado
El sistema se apoya en subvenciones públicas a la prima; su sostenibilidad es un debate abierto.
Prevención y datos
Mejor información climática y prácticas de adaptación pueden contener parte del riesgo.
La contabilidad de un clima que ya cambió
Es tentador leer cada récord de siniestralidad como una mala racha puntual. Pero cuando los máximos se encadenan año tras año —sequía histórica en 2023, más de 700 millones en 2024, más de 800 y récord de hectáreas en 2025— deja de ser ruido y se convierte en señal. El seguro agrario no opina sobre el cambio climático: lo factura. Y esa factura, creciente y cada vez más volátil, es probablemente el argumento más difícil de rebatir sobre lo que el clima extremo le está costando ya al campo español.
Los datos detrás de este artículo
Herramientas propias, actualizadas a diario, para seguir el clima extremo que hay detrás de la factura.
El clima en euros
El contador del coste de los desastres climáticos en España.
🔥Incendios activos
Focos activos por comunidad con datos de la NASA (FIRMS).
🌧️Lluvias en España
Lluvia torrencial y anomalía de precipitación por provincia.
🥵Canícula en España
Seguimiento de las olas de calor en tiempo real.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto pagó el seguro agrario en 2025?
La siniestralidad gestionada por Agroseguro alcanzó los 804 millones de euros, un 15% más que en 2024 y la segunda cifra más alta en 45 años, solo por detrás de la sequía de 2023. Se superó por primera vez el millón de hectáreas siniestradas.
¿Qué fenómenos causaron más daño?
En 2025, los fenómenos tormentosos —pedrisco, lluvia torrencial, inundación y viento, con dos DANA incluidas— sumaron unos 530 millones de euros. En años como 2023, en cambio, el récord lo marcó la sequía.
¿Qué sectores agrarios sufren más?
En 2025 los frutales encabezaron las indemnizaciones con 164 millones (un 80% más que en 2024), seguidos de herbáceos (128), cítricos (86), hortalizas (73) y viñedo (72).
¿Encarece el cambio climático el seguro agrario?
A largo plazo, sí. Más siniestralidad presiona al alza las primas, dificulta asegurar ciertos cultivos en zonas de alto riesgo y abre el debate sobre el peso de las subvenciones públicas en el sistema.
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72 millones en indemnizaciones por el pedrisco de 2025.
- Agroseguro — Balance de siniestralidad 2025
- Agroseguro — datos por sectores e hectáreas siniestradas (ejercicios 2024 y 2025)
- IPCC — AR6 (aumento de la frecuencia de fenómenos extremos)
